A ninguna de las hermanas Kardashian la hemos podido pillar nunca con la cara lavada. Siempre van pintadas. Hasta Kim ha llegado a reconocer que le gusta pintarse como una travesti.
Kinm Kardashian tiene un grupo grande de asesores de imagen pero asegura que no les hace mucho caso. Ellos le dicen que no se pinte tanto la cara, pero ella ha decidido ignorarles.
Todas las hermanas son amantes de la cosmética. De hecho, se gastan verdaderas fortunas en productos para maquillarse. Incluso su padre les llegó a contratar a las hermanas unos maquilladores profesionales que se iban a encargar de recomendarles lo que más les favorece.
Estos le han dicho que no se pinte tanto, pero Kim prefiere seguir dándole a la brocha gorda y asegura que los consejos de estos maquilladores profesionales es lo que le ha lanzado más a pintarse como un travesti.
Kim ha confirmado en muchas ocasiones que su cara, debajo de tanta pintura, sigue siendo la misma sin ella.