• Utiliza champús, acondicionadores, sérums y sprays específicos para potenciar el brillo. Contienen vitamina B6, revitalizantes, proteínas activadas, ceramidas reconstructoras y siliconas que sellan la cutícula y refuerzan la estructura interna de la fibra capilar. Así, su superficie vuelve a ser homogénea y recupera su brillo. Es imprescindible ser constante en el uso de estos productos.
• Una vez a la semana, aplícate esta mascarilla casera por todo el pelo. Mezcla dos cucharadas de aceite de almendras amargas con la yema de un huevo y hazla penetrar, dando un masaje rotatorio con las yemas de los dedos. Así el cabello se nutre en profundidad y recupera su elasticidad y brillo.
• Es muy importante que te aclares perfectamente después de lavarte la cabeza. En muchas ocasiones, la pérdida de brillo obedece a algo tan sencillo como un incorrecto aclarado, ya que quedan en el cabello restos de champú y de acondicionador que le impiden mostrar su brillo. Si haces el último aclarado con agua fría y añades unas gotas de vinagre, conseguirás potenciar su luminosidad.