Una manzana al día... mantiene
al médico alejado. Este viejo
refrán inglés, está cargado
de razón. En el Congreso de
Biología Experimental celebrado este año
en Washington se presentó un estudio en
el que se demostraba que el consumo diario
de una pieza reduce el colesterol malo
y aumenta el bueno. Pero, además de estas
virtudes cardiovasculares, la manzana es
un auténtico ingrediente de belleza. Ya
en la Edad Media se utilizaba para hacer
ungüentos curativos, a los que se denominaban
como “pomada”.
¿SU SECRETO? La manzana es una de las
frutas que contiene más polifenoles. Estos
antioxidantes naturales bloquean la formación
de radicales libres y protegen la piel,
actuando como un escudo que ayuda a preservar
su juventud durante más tiempo.
¿SUS VIRTUDES? Los laboratorios utilizan
todo su potencial cosmético. El aceite
de sus semillas alimenta las pieles secas y
desvitalizadas; la fibra ayuda a eliminar las
impurezas de la piel; el ácido málico acelera
la renovación celular... y las células madre
de manzana se incluyen en productos cosméticos
de última generación por su capacidad
para reparar y regenerar. Incluso sigue
vigente un remedio de nuestras abuelas:
enjuagar el pelo con vinagre de manzana
para potenciar su brillo.