Parecía que el destino de Bastien Gonzalez era ser campeón de esquí, pero un accidente deportivo cambió su trayectoria de rumbo. Mientras se curaba la lesión –de la que, por cierto, se recuperó rápidamente e incluso mejoró sus marcas– nació su interés por la podología, una carrera que estudió y a la que dio una nueva visión.
Criticado por otros podólogos por su preocupación por la estética, Bastien Gonzalez se ha convertido en el gran gurú en esto del cuidado de los pies. Tanto es así que por sus manos pasan habitualmente Catherine Deneuve o los miembros de la familia real saudí y tiene una de las agendas más apretadas del panorama internacional. A pesar de eso, pasó por Madrid para impartir una 'master class' en el Instituto Maribel Yébenes, donde volverá la tercera semana de septiembre para demostrar por qué sus tratamientos son únicos.
Cuidados diarios para los pies
Bastien tiene muy clara la metodología. Primero realiza una limpieza de las uñas y las cutículas, y la eliminación de las durezas con un bisturí, para terminar con un masaje que destensa todos los músculos desde la rodilla hasta la punta del pie. «Dedicando solo 40 segundos al día a nuestros pies podemos mantenerlos sanos y cuidados. Un suave masaje en la planta y el estiramiento de los dedos uno por uno es suficiente» para ayudar a reconfortar la parte del cuerpo que soporta todo nuestro peso.
Y es ahí donde surgen las preguntas, fetichismos aparte, porque se trata de una cuestión de salud: ¿es cierto que las modelos suelen tener unos pies horribles? Ante esto Bastien es tajante y sorprendente a la vez: «Sí, es cierto. Pero no a causa de los tacones, como se piensa, sino por el peso. El tener unos pies delgados hacen que las almohadillas naturales que tenemos en la planta del pie sean menores y al pisar se dañan mucho más». Sus indicaciones son claras: «Debemos masajear la planta del pie. Igual que mullimos la almohada por la mañana para que esté lista para la noche, hay que hacerlo en los pies».
Le preguntamos por los pies más bonitos que ha visto, y responde sin acritud: «Nunca he visto unos perfectos». Pero sí da un nombre cuando hablamos de los peores: «¿Unos pies que estén fatal? ¿conoces a Mick Jagger?», pregunta con una sonrisa. El cantante de los Rolling Stones recurrió a él porque «tenía un problema en las uñas de tanto saltar sobre el escenario, es una persona muy nerviosa».