Los movimientos de la actriz están en el punto de mira desde que el pasado 27 de enero fue hospitalizada por recomendación del servicio de urgencias. Demi Moore tuvo que ser asistida en su casa tras haber perdido el conocimiento por haber abusado del gas de la risa.
Las consecuencias fueron nefastas para Demi. La actriz firmó un proyecto para interpretar un papel en el film 'Lovelace', pero después de su hospitalización recibió la noticia de que la dirección había rechazado su colaboración, en favor de Sarah Jessica Parker.
Sin embargo, Demi cuenta por el apoyo de Bruce Willis. El que fuera su esposo durante 13 años y padre de sus tres hijas, visitó a Demi Moore en la casa de Los Ángeles donde vive con sus tres hijas.
Inesperadamente después, la actriz recibió la visita de Ashton Kutcher, de quien se divorció el pasado noviembre a causa de una infidelidad. El actor de 'Dos hombres y medio' no ha querido ser menos que Bruce y, aunque muchos le apuntan como causante de los problemas de Demi, también quiere apoyar a su ex mujer.
El entorno de la actriz se está volcando en ayudarla porque parece ser que a Demi Moore le está costando reconocer que su carrera podría estar estancándose... y que su vida sentimental ya no es el cuento de hadas que fue la envidia de Hollywood.