¿Quién no recuerda la escabrosa historia entre el por entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, con su becaria Monica Lewinsky? En 1995 el ’Escándalo Lewinsky’ dio la vuelta al mundo cuando salió a la luz que el presidente había mantenido relaciones sexuales con su becaria. Un vestido manchado de semen fue la prueba que aportó Mónica para demostrar que no mentía cuando Clinton se atrevió a negar "el sexo con esa mujer, la señorita Lewinsky".
Un escándalo sexual mucho más reciente y vinculado también a un representante político es el primer ministro italiano Silvio Berlusconi. Su segunda mujer, Veronica Lario, se separaba de su marido tras la publicación de una supuesta relación con una chica menor de edad, conocida como Noemi Letizia. Más tarde el escándalo sexual volvió a salpicar a Berlusconi por unos supuestos encuentros con una prostituta de lujo, Patrizia d’Addario. Las explicaciones del Primer Ministro al respecto: "No soy un santo".
El escándalo sexual del tenista alemán Boris Becker también fue muy sonado. Su vida ha estado plagada de escándalos desde que se retirara del mundo del tenis, el más sonado: su repentina paternidad. Boris se convirtió en padre sin comerlos ni beberlo después de que Angela Ermakova, una modelo rusa, practicara sexo oral con el tenista alemán y guardara el esperma para que más adelante pudieran inseminarla artificialmente. El resultado de esto fue la pequeña Anna, de cuya custodia pasó a ocuparse el tenista en 2007 tras varios juicios.
Otro deportista envuelto en un escándalo no menos impactante fue el jugador de fútbol brasileño Ronaldo. Andréia Albertini, un travesti brasileño de 22 años, fue acusado de extorsión a raíz del escándalo que protagonizó cuando Ronaldo le contrató junto a otros dos prostitutos. Ronaldo reconoció ante los medios haberles contratado creyendo que eran mujeres y accedió a pagarles.
Tampoco los famosos del mundo espectáculo han conseguido librarse de este tipo de escándalos. Entre ellos, Hugh Grant fue pillado hace ya 14 años con las manos en la masa en su propio coche haciendo uso de los servicios de una prostituta. El actor tuvo que pasar una noche en comisaría y enfrentarse a cargos por un delito menor por conducta depravada. Desde ese incidente, su popularidad cayó en picado.
vídeos sexuales también han sido esenciales para desenmascarar a más de un famoso aficionado a este tipo de cine casero. Entre ellos, el más recordado es el de la ex heredera del imperio Hilton, Paris, con un vídeo que circuló por Internet y en el que se podía ver a la rica heredera en plena faena con el último marido de Pamela Anderson, Rick Solomon.
Otra que sorprendió por su afición a este particular ’hobby’ fue la malograda Princesa del Pop, Britney Spears. Los vídeos caseros de Spears salieron a la luz después de que un ladrón se hiciera con una serie de vídeos eróticos grabados por la propia cantante con cada una de sus conquistas.
El último en apuntarse al carro de los escarceos y escándalos ha sido el presentador estadounidense David Letterman. El cómico confesó haber mantenido relaciones sexuales con algunas de sus empleadas, siendo víctima de un intento de extorsión para no desvelar sus aventuras a la opinión pública.