Doña Letizia ha vuelto a dar una lección de elegancia y discreción con el estilismo elegido para presidir, junto a su esposo el Príncipe Felipe y SS.MM los Reyes, la recepción a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en España en el Palacio Real de Madrid.
La Princesa se ha decantado por un sobrio estilismo en marrón chocolate de falda larga recta y original cuerpo de lentejuelas con cuello camisero y cremallera de cierre. Para dibujar y resaltar su figura, doña Letizia ajustaba su look con un cinturón ancho de ante en los mismos tonos.
Para completar su estilismo de gala, la Princesa de Asturias ha vuelto a apostar por el minimalismo en los complementos. 'Peep toes' con plataforma en el mismo tono oscuro que el traje, discretos pendientes de brillantes y un par de anillos, uno de ellos su alianza de boda.
Doña Letizia ha protagonizado la anécdota del día cuando un diplomático del Congo se negó a darle la mano, algo a lo que la Casa Real ha restado importancia.
Pero la jornada ha tenido otras dos protagonistas en cuanto a estilo se refiere. La primera de ellas, la Reina, que ha vuelto a elegir un estilismo muy adecuado, también largo como Letizia, pero apostando por el verde botella en seda con efecto tornasol, que dibujaba jaretas horizontales y terminaba en una leve cola tableada.
La otra, la recién estrenada en su 'cargo de consorte', Elvira Fernández, esposa del Presidente de Gobierno Mariano Rajoy. La nueva 'primera dama' española ha sido fiel a su carácter discreto, y se ha mantenido en un segundo plano con una apuesta elegante y poco arriesgada, como requería la ocasión. 'Viri', como la llaman los más allegados, ha apostado por un conjunto tres piezas de cuerpo negro y chaqueta tipo esmoquin, combinado con una falda larga de vuelo en burdeos.