A esa edad, su padre ya era Rey desde hacía siete años, por lo que es previsible que en estos días –como cada año– algunos periodistas vuelvan a hablar de la sucesión. Pero don Felipe no tiene prisa por asumir la Corona, como él mismo ha asegurado en alguna ocasión.
Hace un año, con motivo de su cumpleaños, el Príncipe conversó con naturalidad con un grupo de periodistas sobre esta y otras cuestiones y aseguró que estaba dispuesto para reinar en cualquier momento, cuando el destino lo marque, pero que no había ninguna aceleración en el relevo. En aquel momento, aún circulaban rumores sobre la salud del Rey, ahora recuperado.
A esta cuestión volvió a referirse en su primer encuentro con la prensa tras acceder al cargo el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno: "No es un objetivo de este equipo pilotar la transición en la Monarquía".
Ese día la atención de los periodistas estaba puesta en el Caso Urdangarín y esta frase pasó inadvertida. La Zarzuela aún no se había pronunciado sobre las investigaciones judiciales y, cuando Spottorno se refirió a la conducta de don Iñaki diciendo "no me parece un comportamiento ejemplar", lo demás quedó eclipsado.
Dos días después de aquella reunión, el Príncipe hizo la única alusión, indirecta, que ha hecho hasta ahora en público al Caso Urdangarín, pero no para juzgarle ni calificarle de ninguna forma, pues eso correspondía al Rey, como hizo después en el Mensaje de Navidad, sino para marcar la diferencia con su forma de actuar y de pensar y con sus propias convicciones. Fue durante la presentación de la Fundación Príncipe de Girona en Barcelona cuando aseguró con énfasis que su ambición es "honesta y transparente".
Obviamente, don Felipe no es ajeno a la preocupación que sienten los Reyes y también muchos españoles por el posible daño que las supuestas irregularidades de su cuñado pudieran ocasionar a la Monarquía. Incluso, algunos aseguran que el Heredero podría ser el más perjudicado si tuviera que asumir la Corona en unos momentos delicados.
Sin embargo, una de las características de don Felipe es la gran serenidad con la que afronta las situaciones complicadas y, en esta ocasión, según personas muy próximas al Príncipe, ha optado por aplicar la misma fórmula de siempre: cumplir a rajatabla con sus deberes y compromisos institucionales y seguir adelante por el camino que empezó a trazar hace casi 26 años, cuando alcanzó la mayoría de edad y renovó su compromiso.
Y es que, como dice el Príncipe parafraseando a Steve Jobs, "no hay que rendirse nunca ni conformarse; no debemos permitir que nadie ahogue nuestros sueños…".