El Fisgón

Bo Derek, la mujer... sargento

“Lo mío con los hombres es pura química, nunca planeo seducir”. Lo dijo en la fiesta solidaria organizada en Madrid por Moët & Chandon, mientras miraba a todos los presentes desde una altura que parecía mucho mayor de la que abarca su 1,60.

Bo Derek tiene 54 años (operados lo justo para aún levantar pasiones naturales y no deseos plásticos) y los focos que la alumbraban en los 80 se han convertido en pequeñas lamparillas que ayudan a ver los recuerdos de su fama. Aun así, ella se muestra tan segura de sí misma como entonces. Probablemente en ello influye llevar viviendo desde hace ocho años con John Corbett, cinco años más joven y que es de esos actores que provoca palpitaciones tanto en institutos como en geriátricos.

En cualquier caso, vino también para demostrar que las divas no desaparecen; que cuando nace una, muere como tal porque no renunciará nunca a lo que fue. Quizá por eso, durante esta noche burbujeante en la capital puso en evidencia las virtudes y las taras de algunas estrellas: sonrisa de portada, conversaciones enlatadas y un carácter de sargento que puso firme a toda la prensa. Si la pregunta no le gustaba, apuntaba y disparaba a la frente, sin pestañear. Y a otra cosa.

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