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Consigue unos labios perfectos y muy seductores
Con ellos hablamos, besamos, reímos, lloramos... Los labios protagonizan todos nuestros gestos y son la mejor herramienta para transmitir nuestros estados de ánimo. Se trata, sin duda, de una de las partes más atractivas del rostro femenino y, también, una poderosa arma de seducción. Pero, al mismo tiempo, son una de las zonas más frágiles y vulnerables de nuestra piel. Y es que están en continuo movimiento, permanecen expuestos al frío o al calor y necesitan unos cuidados, mínimos pero imprescindibles, que nos permitan preservar su sensualidad durante más tiempo.
Su piel es muy sensible y además, por su peculiar naturaleza, tienen muchas carencias que los convierten en blanco perfecto de todas las agresiones. Los labios no tienen melanina y, por lo tanto, no están protegidos frente a los rayos solares. Pero además, tampoco poseen glándulas sebáceas y sudoríparas, lo que provoca que se deshidraten y agrieten son facilidad. La acción conjunta y persistente del viento, las temperaturas extremas o los ambientes muy secos tiene efectos devastadores sobre ellos, que, poco a poco, van perdiendo su colágeno natural, mientras las líneas verticales crecen paulatinamente.
Si además fumas, este proceso se acelera y se extiende al contorno de los labios. ¿La razón? La nicotina impide la correcta oxigenación de las células y el gesto de aspirar el cigarrillo propicia la formación de arrugas sobre el labio superior y de lo que conocemos como código de barras.
Si sueles humedecerte constantemente los labios con la lengua, abandona esta costumbre porque la saliva contiene sustancias ácidas que también contribuyen a que se deshidraten. Y de paso, deja de arrancarte esas pielecitas que te salen con tanta frecuencia. Así sólo conseguirás irritar los labios y dejarlos más desprotegidos.
¡Mímalos! Que la barra de labios sea el cosmético más utilizado en el mundo es un gesto que va más allá de la coquetería. Cada retoque de carmín cuida y protege tus labios y realza su belleza. Los avances han permito incorporar, en una barra, agentes nutritivos e hidratantes como la miel, el aloe vera o la manteca de karité, vitamina E para frenar el envejecimiento y factores de protección contra las radiaciones solares. Pero aún así, es imprescindible que les prestes unos cuidados específicos y constantes. La primera regla para preservar su belleza es la hidratación.
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