Beatriz González
Eduardo Espinilla, actor de “El internado”, 16 años. Hijo de Blanca Soladana, técnico de laboratorio.
EL HIJO. Eduardo Espinilla: "Ya quisieran muchos tener una madre como la mía. La quiero un montón. Y nos llevamos bien, aunque tenemos nuestras discusiones. A ella le debo, en parte, haberme convertido en actor. Y gracias a eso pasamos mucho tiempo juntos, porque me acompaña a los rodajes fuera de Madrid. Por eso he descubierto faceta suyas que no conocía, y también que nos parecemos mucho. Quizá por eso chocamos a veces. Además, es un poquitín autoritaria y siempre quiere saber cosas de mi vida, como si me gusta alguna chica. Le molesta que no se lo cuente pero es que me da vergüenza. Al fin y al cabo, ella es mi madre".
LA MADRE. Blanca Soladana: "Eduardo es un encanto, pero me lleva por la calle de la amargura porque es muy inquieto. Tengo que estar todo el día tras él por los estudios, que no le gustan. Reconozco que soy muy pesada y también muy preguntona. Me gusta saber qué hace, si le gusta alguna compañera… Al final, a fuerza de preguntar, algo acaba soltando. Es muy cariñoso, pero sólo en privado, le da vergüenza que lo bese delante de la gente. Y es que ya no es un niño, claro, pero yo siempre lo veré así por mucho que crezca".