¿Quieres descubrir algunas de las playas más grandes y salvajes de la costa cantábrica? Si la visita la aderezas con una gastronomía única, mejor que mejor.
La capital de Cantabria es una ciudad para disfrutar con los cinco sentidos, rodeada de impresionantes playas salvajes en medio de un paisaje que aún conserva su fiereza frente al mar Cantábrico. A pocos kilómetros, merece la pena acercarse por la costa hasta Santillana del Mar. Descubrirás playas aún vírgenes y podrás visitar el parque natural de Cabárceno o alguna de las numerosas cuevas con pinturas rupestres.
Dia 1. La agreste costa cantábrica. Lo primero que pide el cuerpo es recorrer su costa en barco, descubrir sus playas, como el inmenso Sardinero o las minúsculas calas de La Magdalena, para luego dar un salto al Puntal, un alargado brazo de arena que protege la bahía. Al atardecer hay que acercarse al Cabo Mayor, para ver el Cantábrico sin domesticar y los tesoros del Museo del Faro. Por la noche, una cena en Puerto Chico nos acerca a la nueva generación de tapas que se ofrecen en locales como La Bombi, Zacarías, El Serbal o Del Puerto.
Día 2. La ciudad, al descubierto. Conocer el ambiente del Paseo Pereda, el alma de Santander; admirar la vista desde los jardines de Piquío, para luego descubrir los restos del casco antiguo, es imprescindibles. En este recorrido, es obligada una visita al Museo de Prehistoria y Arqueología, reabierto hace un año y cuya entrada es gratuita. Por la tarde, hay que acercarse al Parque de la Naturaleza de Cabárceno, un curioso espacio ubicado en una antigua explotación minera a cielo abierto, a 17 km del centro. Por la noche, una buena cena en la ciudad nos lleva a Cañadío (telf.: 942 31 41 49) o a Machinero (telf.: 942 31 49 21) y nos descubre la mejor gastronomía local.
Dia 3. Prehistoria. A primera hora, nada mejor que recorrer en coche la costa hacia el oeste, más allá del Cabo Mayor, para soprendernos con calas secretas, acantilados impresionantes y pueblecitos marineros. Aquí se sitúa la playa de Liencres, uno de los mayores arenales de la comunidad. Después hay que pasar la tarde en Santillana del Mar, donde hay tanto que ver que siempre cabe la posibilidad de hacer noche en uno de sus dos Paradores o en alguna casa rural. No hay que perderse la Colegiata de Santa Juliana, una de las joyas del románico de esta parte de la península, para luego dejarse ir por sus callejuelas, repletas de casonas blasonadas. Visitar las cuevas de Altamira es casi imposible, pero nadie debería perderse el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, que incluye una reproducción de las pinturas rupestres más conocidas de España.
Como llegar
Ryanair (www.ryanair.com), a partir de 5 € cada trayecto, todo incluido.
Iberia (www.iberia.com), operado por Air Nostrum.
También en Renfe (www.renfe.es), desde 42 € por trayecto.
Más información. www.turismodecantabria.com.
DÓNDE DORMIR
• Confortable y céntrico. Muy bien situado, el NH Ciudad de Santander ha sido totalmente renovado hace menos de dos años y ofrece la mejor relación calidad precio que se puede encontrar en la ciudad: a partir de 75 € por noche. Info: www.nh-hoteles.com.
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