• No saltarse ninguna comida
Lo ideal es comer cuatro o cinco veces al día: 3 comidas (desayuno, comida y cena) y dos snacks (media mañana y tarde). Muchas personas creen que para mantener la línea o bajar de peso, lo mejor es dejar de comer en algunos momentos del día o evitar la cena o el desayuno. Lo cierto es que saltándote comidas conseguirás el efecto contrario, ya que al saltarnos una comida, en la siguiente comemos más y el exceso se acumula en forma de grasa.
Además si todos los días le falta energía a nuestro organismo por saltarnos una comida, él economiza, gasta menos y almacena el sobrante. Por tanto, cuando necesitamos perder peso es mucho mejor disminuir la cantidad de ciertos alimentos, sin saltarse ninguna comida. Si distribuimos la energía a lo largo del día con las cuatro o cinco comidas, nuestro metabolismo se mantiene estable y no hay excesos de calorías para almacenar. |
• Comer gran variedad de alimentos
El consumo de alimentos variados asegura la correcta incorporación de todos los nutrientes: vitaminas, minerales, proteínas…
• Evitar los excesos de grasa saturada.
Para evitarla se recomienda: Escoger carnes magras, comer pescado, moderar el consumo de huevos, no más de 5 por semana; cocinar a la plancha, horno o hervir los alimentos en lugar de freírlos; limitar el consumo de margarina y mantequilla; consumir lácteos desnatados.
• Comer alimentos con suficiente fibra vegetal
Elegir alimentos que sean fuente de fibras vegetales y ricos en hidratos de carbono complejos: o Verduras o Fruta o Ensaladas o Cereales integrales o Legumbres
Además, hay que evitar el consumo de azúcar, no consumir más de una copa de vino al día, beber abundante agua, y realizar ejercicio físico |