IKEA ha escogido en su primera incursión en Casa Decor, un espacio que para la compañía simboliza el corazón del hogar: la cocina. Las cocinas de IKEA son espacios llenos de vida en los que todo está pensado para que disfrutemos de cada momento que pasemos en ella, por su diseño, su funcionalidad y por su calidad para el día a día, avalada por una garantía de 25 años.
Los responsables del proyecto de Casa Decor, Lorenzo Meazza y Ana María Figueiras, interioristas de IKEA, lo describen de la siguiente manera:
“Cuando pensamos en este proyecto, queríamos que los visitantes se sintieran dentro de una cocina de inspiración escandinava llena de luz y de vida. Un sencillo y acogedor espacio donde una familia con dos niños pequeños convive a diario y en el que disfrutan de actividades cotidianas como cocinar, comer, dibujar o jugar”.
La cocina que presenta IKEA tiene un claro estilo escandinavo y en ella predomina el blanco que contrasta con tonos intensos como el gris, el negro o el rojo, que se combinan con materiales naturales como el abedul o el lino. Además, el espacio refleja funcionalidad y emocionalidad a partes iguales: la presencia de los niños, de sus juegos y sus obras de arte marcan la parte emocional y la distribución del espacio y sus interiores inteligentes la parte funcional.
Se trata de espacio en el que niños y adultos conviven en perfecta armonía, donde cocinar resulta un placer, donde todo está pensado para estar al alcance de la mano, donde las soluciones de almacenaje nos permiten aprovechar de forma eficiente hasta el último rincón, y donde la distribución y la organización de los interiores responden perfectamente a las funciones que se desarrollan en el espacio como preparar la comida y cocinarla (incluyendo un pequeño invernadero con plantas aromáticas), comidas en familia o cenas con amigos, juegos y deberes de los niños o exposiciones temporales de los pequeños artistas.
En definitiva una cocina diseñada para ser vivida y disfrutada día a día.