Durante la primera jornada, dedicada a los más jóvenes en El Ego, parece que los famosos estaban demasiado ocupados cuadrando sus horarios para no perderse ninguno de los desfiles de sus diseñadores fetiche. Sin embargo, con la llegada de los "platos fuertes" de la moda nacional, el ir y venir de rostros conocidos ha sido constante.
El mundo de la política se codea por unos días con la farándula, la aristocracia y el papel couché. Y es que el front-row no entiende de puesto sino de nombre (o, mejor dicho, renombre), y los que más suenan tienen sitio especial reservado y, si se portan bien, hasta saludo especial de los diseñadores: de la Vicepresidenta Segunda Elena Salgado, siempre fiel a Juanjo Oliva; o la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, que asistió al desfile de Devota&Lomba; a la Duquesa de Alba, que apoyó a los sevillanos Victorio&Lucchino desde la grada muy bien acompañada por su ex-yerno Francisco Rivera y la novia de éste, Cecilia Gómez.
De los más concurridos, como viene siendo habitual, el desfile de Hannibal Laguna, que para algo es el "diseñador de las celebrities"; Amaya Arzuaga, entre las preferidas por los artistas de nuestro país; o Elio Berhanyer, que edición tras edición congrega a la flor y nata de la "jet" y la aristocracia nacional. Pero sin duda, el que siempre se lleva la palma es David Delfín, que tiene un imponente poder de convocatoria entre el famoseo nacional, sobre todo con los incombustibles miembros de "la Movida".