Cuando cuento que, de la mano de Toyota y la Asociación contra el Cáncer (aecc), he tenido la suerte de seguir un raid de mujeres, la primera pregunta es "¿un qué?"; - "bueno, una especie de rally, en este caso: una marcha con obstáculos..."-, respondo, y la segunda cuestión pasa por un - “¿y quién ha ganado?”-.
Comprender que aquí no gana nadie de forma individual, que todas resultan ganadoras, supone entender el espíritu de la prueba. Las veinte chicas participantes -en esta edición, la más joven tiene 20 años y la mayor 37-, cada una de una región española, lloraban al afrontar la despedida. 7 días juntas, en equipos variables de a 2, a través de caminos y paisajes únicos. Y digo únicos por su belleza, pero también por la exclusividad que supone poder anda
rlos. Un GPS, un rutómetro e incluso una brújula, y el Toyota Rav4 D4D de 136 CV – y aquí he de reseñar que va de maravilla, tanto en carretera como en pistas 4x4: duro, fácil y suave su conducción y su cambio de marchas, responde fenomenal...
Pero volvamos al raid. En cada edición se elige una ruta distinta y este año, además, ha servido para homenajear a uno de los iconos legendarios de nuestra historia y literatura: el Mio Cid. Así, el banderazo de salida tuvo lugar en Burgos y a partir de ahí, recorrimos un itinerario en el que historia y leyenda se superponen, a través de las tierras que cruzó el caballero castellano durante su destierro en el siglo XI -desde Castilla a tierras valencianas, cruzando Aragón y pisando brevemente suelo castellano-manchego.
Recorrerimos más de 1.000 kilómetros de rutas y pistas 4x4 siempre, además, con la mentalidad de practicar un turismo respetuoso
y llevar a cabo, incluso, acciones medioambientales -siembra de encinas, señalización de senderos o la repoblación de nidos-. Es destacable también la labor que todas las participantes del raid desarrollan en favor de la lucha por la prevención y detección precoz del cáncer de mama, con acciones especiales en muchos de los pueblos o ciudades de paso y bajo el lema "Mucho x vivir".
¡Yo también quiero!
Para participar en este raid, las chicas pasan una serie de pruebas de nivel medio. Cada año se presentan más mujeres a la selección, en esta edición han llegado hasta las 1.000 inscripciones. Muchos se preguntarán por qué no existe un raid masculino y la verdad es que un año, la marca nipona se aventuró a ello... Al parecer, los varones no llegaron a asumir el espíritu de la prueba -sobre todo en lo que a la competititividad se refiere-, pero esa es otra historia... Precisamente, como no se trata de fomentar la competición, para resultar seleccionada se valora la actitud, el compañerismo, la amabilidad y disponibilidad de las aspirantes... Todo ello a través de una serie de actividades teóricas, físicas y de conducción.
Las pruebas de selección dejan ver las cualidades de las conductoras, así como su capacidad para trabajar en equipo a través de cuatro tipos de pruebas a completar en 90 minutos: conducción en circuito y pistas con rutómetro; aula para comprobar los conocimientos de las participantes en lo que a Toyota y la Asociación Española Contra el Cáncer se refiere; pruebas físicas por parejas y en las que se comprueban las habilidades de orientación, dominio del GPS, etc. Y un examen de trabajo en equipo completando un recorrido limitado por estacas con un RAV 4 con el motor al ralentí.
Toyota organiza este Raid con la intención de acercar a las mujeres a un entorno tradicionalmente masculino, como es el del todoterreno. El próximo año, la celebración de esta aventura cumple su décimo aniversario, con lo que promete convertirse en una edición muy especial...