La petición de mano. Esta clásica costumbre consiste en organizar una reunión entre las familias de los contrayentes y los amigos íntimos. Se hace en casa de la novia y tiene una vertiente muy práctica: sirve para que los parientes intimen o, en algunos casos, para que al menos se conozcan antes de la boda. Unos días después se envían las invitaciones o “parte de boda”.
• No hay petición sin intercambio de regalos. Los más clásicos son un reloj de pulsera o gemelos para él y una pulsera o un anillo para ella.
• Las invitaciones. Aunque hoy muchos novios invitan por correo electrónico, las invitaciones de toda la vida se mandan por correo postal. Es ideal adjuntar un cartoncito de confi rmación acompañado de su sobre y hasta un sello para facilitar la respuesta más rápida posible. Los invitados deben responder rápidamente con un “sí” o un “lo lamento, pero me va a ser imposible acudir a la boda”.
• La invitación que se envía a un domicilio es sólo para las personas que viven en él. Si, por ejemplo, queremos invitar a un matrimonio con dos hijos y éstos viven solos o con su pareja, haremos tres invitaciones en total para esa familia.
• ¿Qué ponerse? Hoy, algunas invitadas han roto el tabú de los atuendos blancos. Sin embargo, para acertar es mejor recurrir a lo socialmente establecido: el novio, chaqué o uniforme, nunca esmoquin; el padrino y los testigos varones, igual que el novio; la madrina, vestido corto y sombrero o vestido largo con mantilla y peineta; las testigos, de corto aunque la madrina vaya de largo; los invitados: ellas de corto (con un chal o chaqueta que cubra sus hombros) y ellos de traje oscuro.
• Los novios no deben olvidarse de agradecer todos los regalos de boda. Quedarán como reyes si le dan un toque personal a cada tarjeta de agradecimiento, escribiéndolas a mano.
¿Te casas o conoces a alguien que vaya a casarse próximamente?
Nuestra Wedding Planner, Ana Pérez puede ayudarte a resolver todas tus dudas.
Entra en nuestro consultorio