- PARA 4 PERSONAS:
- 500 g de remolacha cruda
- 2 endivias rojas
- 50 g de queso de bola
- 50 g de nueces peladas
- 2 cucharadas de vinagre balsámico
- 3 cucharadas de aceite de nuez
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal en escamas y pimienta negra
Pela las remolachas y córtalas en rodajitas casi transparentes con ayuda de una mandolina o de una máquina cortafiambres. Lamina también el queso, parte nueces en trozos pequeños, lava las endivias y córtalas en tiras finas. Distribuye las láminas de remolacha en cuatro platos individuales, sazona con un pizca de sal y riega con una cucharada de aceite extendiéndolo con un pincel. Deja que repose durante unos minutos. A continuación, añade las lascas de queso, las tiras de endivias y los trocitos de nuez. Aparte, prepara una vinagreta mezclando el vinagre balsámico con el aceite de nuez y riega cada plato por encima. Salpimenta con una vuelta de molinillo, adorna con unas hojitas frescas de remolacha y sirve directamente.