Cuando llegan estos momentos, de quien más rápido te acuerdas, es de la persona que esté más cerca de tú corazón, y, sobre todas las cosas, aunque no queramos a veces reconocerlo, de la mujer que te adora por entre todas las cosas, que te comprende y que te dará su ayuda incondicional sin que llegues casi ni a pedirlo. Se trata de la mujer que da su vida por nosotros, y que ante todo seguirá entregándose con abnegación y dedicación eterna. El amor materno, supongo que es lo mejor que todas las mujeres damos, desde el mismo momento en que sabemos que una vida crece dentro de nosotros.
Nada más nacer, sacamos las uñas, para defenderles del mundo exterior, pasaremos noches en vela, cuando estén enfermos y les intentaremos dar siempre nuestro apoyo, cuando nos lo pidan. Todas sin excepción acudimos a la llamada de un hijo, aunque, últimamente estamos viendo casos terribles de abandono en los que nos damos cuenta de que hay madres irresponsables que desde luego no deberían tener la tutela de un hijo, pero por suerte, estas son las menos, lo normal es que todas las mujeres llevemos el cariño maternal hasta la muerte, independientemente de la edad del hijo
A nuestra madre deberíamos confiarla todos nuestros problemas, porque ella nos ayudará, en todo lo que le sea posible, nos comprenderá, cuando nos sea difícil solventar una situación, será feliz si nosotros lo somos y llorará, si nos ve tristes. ¿Cómo podemos con el paso del tiempo echar en olvido esto?
Los seres humanos somos tan ilusos que no nos damos cuenta del daño que a una madre la hacemos cada vez que nos acosa con preguntas y recibe un no por respuesta, o cuando no le decimos las causas de nuestras penas o cuando nos pregunta sobre asuntos a los que no le podemos responder y contestamos con evasivas, molestándonos porque quiera saber todos nuestros secretos, o nuestros sentimientos más íntimos, que nos estén haciendo desgraciados por cualquier motivo.
Pero las madres somos así, para nosotras, los hijos no crecerán nunca, por muchos años que cumplan, seguirán siendo los bebés que vinieron al mundo desprotegidos, desamparados ante el mundo entero, y que ella supo sacar adelante con amor eterno, y que necesita seguir protegiendo toda su vida.