Cajón desastre

Foto: Que hoy si me quiere, que mañana dejó de hacerlo. Cuando alguien no tiene claros sus sentimientos por mucho que se ...

El Margarito (Cuando no se deciden a quererte)

  • Comentarios

Que hoy si me quiere, que mañana dejó de hacerlo. Cuando alguien no tiene claros sus sentimientos por mucho que se empeñe en ocultarlos al final lo percibimos. Sin embargo, eso de las intuiciones y presentimientos son armas de doble filo que lo único que nos proporcionan son más angustia y desgaste si cabe. Al no tener certeza de lo que sienten, sus labios nos proporcionan una información contradictoria que por no creerla nos obligan a seguir con nuestras preguntas e investigaciones.

El Margarito en su versión convencional no es dañino. Incordia y nos hace perder mucho tiempo, pero resulta inofensivo para la autoestima. Optaría por la retirada: cuando en el inicio de una relación te preguntas si algo anda mal, es que anda realmente mal. Existe, sin embargo, un Margarito ante el que de debes preocuparte y mucho. Cuando sus dudas están condicionadas por nuestro comportamiento, estamos andando sobre terreno pantanoso. Si antes te aconsejaba alejarte, ahora te ordeno que corras y cambies de continente inmediatamente.

El Margarito Chantajista es una de las especies masculinas más peligrosas. Se caracterizan por ser irresistibles al principio. Nos adoran, aceptan y nos hacen creer perfectas. Por supuesto ellos también son perfectos. Recibimos nuestro mensajito de buenos días, nuestra llamadita de “pensaba en ti” y si terminan de trabajar a las siete, a las siete y cinco ya los tendremos llamando a nuestra puerta. Creerás estar en un sueño.

Jamás nadie nos ha conocido tan bien. Él ha sido el único capaz de descubrir lo perfecta que eres. Sus halagos no tienen fin y hasta adorara esos defectillos que le confesamos entre lágrimas. Los adora porque “son parte de nosotras”. ¡Aleluya!. Tarde o temprano nos tocará despertar. Nuestro Chantajista empezará con su particular Margarito.

De repente, si que existe un pequeño defectito que de no modificarlo le conducirá irremediablemente al desamor. Tú, chica lista y comprensiva aceptas el cambio porque (seamos sinceras) necesitas seguir escuchando que eres perfecta. Surgirán más de esas aristas a limar. En nuestro intento por volver al sueño nos introduciremos en la peor de las pesadillas. Sin darte cuenta estas destruyendo tu identidad. El enamoramiento puede confundir nuestro raciocinio pero no nos puede llevar a la idiotez absoluta. Por mucho que cupido nos asaeté el corazón, nuestros pies han de estar clavaditos en la tierra.

En el contrato del querer no hay ninguna cláusula sobre perfecciones ni condiciones. Buscamos la persona con la que sentirnos a gusto, que nos quiera. Buscamos la persona con la que siempre podamos ser nosotras mismas sin necesidad de ser juzgadas, porque esto nos hará caminar con seguridad por la vida. Esa persona existe. Contraindicación: El Margarito puede convertir una rosa en un cactus.

Publicidad
Publicidad
Publicidad