Cajón desastre

Foto: Según nos han informado hay un alto porcentaje, alrededor de un 20%, de la población infantil que tiene obesidad. No ...

La obesidad infantil

  • Durante el invierno, con el horario escolar, descuidamos el ejercicio que deberían hacer por las tardes, dejándoles descansar y pasar más tiempo sentados, picoteando chucherías, golosinas, etc...,lo aconsejable, creo yo sería, que asistieran a algún lugar donde poder practicar deporte, para quemar las calorías ingeridas. Eso les beneficiará para su crecimiento.
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Según nos han informado hay un alto porcentaje, alrededor de un 20%, de la población infantil que tiene obesidad. No deberíamos de extrañarnos, ya que somos en la mayoría de los casos, los padres los que tenemos una gran parte de culpa en que esto les ocurra. Por muchas causas, pero sobre todo, y más esencial, por la mala alimentación. Continuamente nos están hablando de lo buena que es la dieta mediterránea, pero a eso no lo damos credibilidad, quizás, porque, a los padres no nos tiene mucha cuenta.

Es más fácil a veces para nosotros, comprar alimentos precocinados,
aunque no resulten tan beneficiosos como los que vayamos a realizar en casa. Los comprados no hay que elaborarlos, sólo meterlos en la cesta de la compra. Si por el contrario, los hacemos en casa, lleva un tiempo del que a veces escaseamos, pero no siempre. Hay algunos días entre semana que los padres, por estar trabajando ambos, necesitan de todos los minutos libres para muchas y diversas tareas pero, sabiendo, administrar bien las horas, siempre queda tiempo disponible para preparar buenas comidas sin que eso suponga tanto trastorno, además, siempre está la opción, de hacerlo los fines de semana, y dejarlo congelado, en raciones distintas para cada vez que se consuma. Teniendo un buen congelador, y procurando tener cuidado en ambos procesos, de congelación y descongelación, ni pierden propiedades los alimentos cocinados, ni se alteran sus sabores. Pero, es más cómodo, los fines de semana, sentarnos en el sofá, viendo algún programa basura, en lugar de quedarnos cocinando, para que nuestros hijos coman bien durante toda la semana, y, más importante aún, para su salud futura.

Otra causa además de las calorías ingeridas, es el hecho de estar los niños tantas horas, sentados. Por la mañana, por medio del horario escolar, y por la tarde, por el televisor. Este es uno de los peores enemigos de la obesidad, tanto infantil, como de los adultos.

El verano, es un tiempo muy bueno, para empezar a enseñar a nuestros hijos, a comer más sano, probar multitud de frutas variadas y verduras que en esta época son deliciosas, crudas en ensaladas o cocinadas, pero comer menos grasas y azúcares que les aportan las “chuches”, o las comidas que compramos cocinadas, ya que tienen además de eso, mucha sal, perjudicial para todos. Es una buena época, para ir con nuestros hijos a pasear, a la piscina, montar en bici, cualquier actividad al aire libre será mejor que quedarse en casa, viendo televisión, o jugando con la video consola. Seguro que si les acostumbramos desde pequeños, a comer mejor, y hacer más ejercicio no habrá tanta obesidad.

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