Cajón desastre

Foto:  Dos cortas pero hermosas palabras aprendemos siendo muy niños. Son las primeras que pronunciamos, son las que ...

El padre, la figura a la que idolatramos desde niñas

  • En esta semana conmemoramos la festividad del día del padre, pero no creo que debamos mirar al calendario y señalizar este día. Lo ideal sería recordar que ellos están esperando nustras palabras de cariño cada vez que estamos a su lado, al igual que ellos hicieron cuando nos tenían en sus brazos.
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 Dos cortas pero hermosas palabras aprendemos siendo muy niños. Son las primeras que pronunciamos, son las que siempre tenemos en mente cuando algo nos ocurre. Las dos palabras, papá y mamá, estarán siempre con nosotros.

Son ellos las dos personas que por encima de todas las cosas, se entregarán a nosotros cuando necesitemos cualquier cosa. Siempre serán las dos figuras más importantes para cualquier niño: el padre y la madre. No es de extrañar, que cada año, les dediquemos un día, un simple ratito de nuestro tiempo libre para hacerles la vida más agradable.

En esta semana, se conmemora el día de S. José, que desde hace años es el dedicado a festejar la figura paterna. Muchos hijos ya adultos, recordarán a su madre con dulzura, con ternura, con un inmenso amor y al padre con un gran afecto y una inmensa devoción, por ello, casi nunca se nos olvida esta fecha tan importante en el calendario.

A veces he escuchado en varias reuniones, conversaciones con amigas, o algún artículo en revistas de psicología, que las niñas quieren a las madres, por lo que representan, por lo que son, porque es la persona que más nos ama en el mundo, porque excepto en casos muy raros es la persona que se entrega irremisiblemente y sin condicionamiento alguno a sus hijos, pero la figura paterna .., no lo es menos.., sobre todo.., para las hijas.

La niña, desde muy pequeña, siendo una criatura, empieza a ver en su papá un ejemplo a seguir, lo admira y lo idolatra, y ve en su progenitor el mejor prototipo de hombre. Siempre, en mi memoria, recordaré las escenas más gratificantes de mi padre, los ratitos que jugaba con nosotros, aún viniendo cansado del trabajo, aunque no pudiese mantener en pie después de una larga jornada de trabajo y con que alegría nos ofrecía algún presente conseguido ese día.

El cansancio físico nunca le importó a la hora de jugar con sus hijos un ratito.., y después .., con sus nietos… No hace falta ningún regalo para festejar este día. No hacen falta grandes celebraciones ni ostentosos obsequios.., solo un recuerdo y unas palabras en las que le hagas saber que siempre lo tendrás en tu memoria. Un padre solo necesita un poquito del grandioso amor que él supo dar cuando más lo necesitábamos. Los que fuimos hijos, y ahora somos padres..., es lo que imploramos.

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