Convertida en una de los asientos más habituales en los hogares de todo el mundo, la silla Thonet, en su versión 1, revolucionó el mundo del diseño a finales de 1856 porque su creador Michael Thonet había conseguido una banqueta de maderal curvada ligera, fácil de transportar y de formas muy sencillas.
El secreto residía en que el maestro carpintero consiguió moldear la madera mediante un sistema que utilizaba el vapor como herramienta de trabajo, lo que permitió una ductilidad desconocida hasta entonces en este material. El original estaba elaborado en contrachapado y posteriormente se crearon las versiones de tela o de cuero.