También puedes comprar una silla sencilla (en Ikea, unos 17 €) y adaptarla a la decoración de tu casa. Además, al transformar tus sillas conseguirás renovar el look de todo el comedor o la cocina.
Paso a paso
• Si está pintada, antes de lijarla aplica un gel decapante. Déjalo actuar y retíralo con una espátula.
• Elige una tela fácil de limpiar y que resista el trote diario. Hay tejidos con tratamiento antimanchas.
• Si te decides por un estampado, procura que no sean muy grande.
• Date un capricho. No necesitas muchos metros de tela, así que escoge tu preferida sin mirar el precio.
• Aprovecha para hacer pequeñas reparaciones. Si cojea, ponle un trozo de corcho del tamaño justo y píntalo y barnízalo del mismo color.
• Si las uniones no aguantan, encólala o fija las uniones con clavos sin cabeza.
• Para limpiarlas, nada como el agua con jabón suave.
Mezcla sin miedo
Puedes tapizar todos los asientos con la misma tela o mezclar distintas. Si te decides por esta última posibilidad, arriésgate en los motivos, pero procura que los colores combinen bien.
Dale un aire colonial, aplicando en lugar de pintura, dos manos de barniz-tinte que oscurezca la madera. Completa el look con un cordón de pasamanería en el asiento.