Cuando el calor se hace notar, las puertas de la casa se abren y entonces... se ve un panorama desolador. Las plantas que sobreviven están mustias, las malas hierbas han “tomado” macetas y parterres, los muebles parecen viejos y el suelo ha conocido épocas mejores. Es el momento armarse con palas y cepillos, y poner a punto la terraza o el jardín.
Si tienes jardín...
• Cómo distribuirlo. Planificar un jardín es una tarea difícil. Lo mejor es recurrir a un profesional para que diseñe un espacio a medida: casi todos los viveros y grandes centros de jardinería poseen personal especializado que se traslada a tu casa para hacerlo sobre el terreno. Como principios básicos, puedes guiarte por estos consejos. Primero decide si quieres césped, piensa que exige muchos cuidados y que consume mucha agua. Lo tienes resistente a la sequía, a las heladas, a la pisadas... Y no olvides la opción del césped en tepe o en plancha, fácil y rápido de instalar y que se puede disfrutar en el acto, y del artificial. Es aconsejable combinar diferentes pavimentos (madera, cantos, cortezas de pino...) y hacer caminos para desplazarse y comunicar los ambientes. Después, establece distintas zonas (estar, comedor, solárium...), en el mismo plano o escalonadas. Respecto a las plantas, lo mejor es agruparlas por regadío y secano. Es conveniente, orientarlas hacia el sur o el este y no olvides buscar un lugar protegido del viento para plantarlas o instalar el huerto. Si no tienes árboles en la parcela opta por ejemplares medianos, que no ocupan tanto, necesitan menos agua y tienen raíces más pequeñas. Se recomienda que al menos ocupen entre uno y tres metros cuadrados.
• Suelo. El uso y las diferentes zonas determinan el pavimento a elegir. La tendencia apuesta por materiales naturales, desde el césped, la madera, la grava, los cantos rodados o los guijarros que no necesitan instalación, hasta los que precisan colocación, como el gres tratado (desde 40 €/m2) o la piedra natural. Actualmente existen modelos en malla mucho más sencillos de montar (desde 90 €/m2) o de piedras de río en losas (de 30 x 30 cm, desde 130 €/m2). No utilices arena en zonas de mucho tránsito.
• A la sombra. Las pérgolas protegen del calor y posibilitan configurar áreas de sombra. Las estructuras pueden ser de madera, aluminio, hierro y se combinan con cubiertas del mismo material o de tela, con tejidos tratados convenientemente para exterior.
Si tienes terraza...
• Cómo distribuirla. El clásico balcón (hasta 5 m2). La escasez de metros no tiene que ser un impedimento para crear un rincón coqueto y práctico, basta con una mesa y dos sillas, preferiblemente plegables. Respecto a las macetas, mejor pequeñas y con plantas poco voluminosas. Las jardineras adosadas son otra otra muy buena elección. Si tiene 10 m2. Puedes habilitar una mesa de comedor extensible y sillas plegables. Para las plantas, el riego por goteo es una buena opción para todo el año, pero especialmente en época de vacaciones. Las terrazas más grandes (a partir de 15 m2). Se pueden distribuir en zonas, para crear distintos ambientes. Elige plantas de varios tamaños y ponlas en distintos niveles, así le darás mayor dinamismo y eliminarás el efecto “tubo”. Si quieres plantas grandes y voluminosas, ubícalas mejor al lado de las paredes y barandillas para no perder vistas. Para las de más de 40 m2. Es importante dejar un pasillo cómodo entre las distintas zonas, con la parte de acceso a la vivienda despejada, sin muebles o plantas que entorpezcan la salida. Establece las áreas según tus gustos, aunque procura situar el comedor y el estar en sombra y resguardados del viento. Puedes diseñar una terraza diáfana o delimitarla visualmente con distintos pavimentos, escalones...
• Suelo. En balcones pequeños, lo habitual es mantener el pavimento original, mientras que si son más amplias puedes combinar dos materiales para delimitar visualmente las zonas. La madera tratada (bien en lamas, bien en losetas desde 50 x 50 cm) suele ser muy recurrente, ya que es fácil de instalar y resulta muy agradable y cálida, aunque precisa cierto mantenimiento. Existe una nueva tarima sintética con acabado madera, fabricada con material reciclado y polietileno, que no hay que barnizar y que dura mucho tiempo (desde 60 €/m2) También puedes recurrir a otros materiales como la grava o el césped. Éste último necesita la instalación de una capa térmica aislante y una superficie impermeabilizante encima, por lo que resulta menos engorroso uno artificial (con de drenaje, desde 20 €/m2).
• A la sombra. El toldo y la sombrilla son tus dos principales aliados. Si aún no tienes toldo, lo mejor es instalarlo fuera de temporada ya que sale más barato y rápido. Tranquila, todavía estás a tiempo. Si cubre un frente a partir de cuatro metros y una salida de dos metros y medio, elígelo motorizado (algo más caro) para que no te suponga un gran esfuerzo enrollarlo. Respecto a las sombrillas, la oferta es muy variada, pero hay modelos que cubren grandes superficies y que se recogen fácilmente.
Si quieres un huerto urbano...
Su creación depende del espacio disponible. Si únicamente dispones de un balcón, decídete por las especies enanas: unas tomateras cherry o hierbas como canónigos o rúcula, o aromáticas para condimentar tus platos (hierbabuena, perejil...), siempre dispuestas en macetas o jardineras. Si quieres contar con especies frutales, las fresas son sencillas de cultivar en jardineras, incluso hay modelos especiales para ellas. Una solución muy práctica que te permite disponer de un minihuerto en casa es Minigarden (desde 60 €), módulos apilables que se venden en kits de tres jardineras y que se pueden colgar en vertical u horizontal. Si tu terraza es más grande, puedes recurrir a cítricos plantados en macetas, como el naranjo enano o el limonero. No resisten las heladas, por eso cuando llegue el mal tiempo debes protegerlos. Abónalos todo el año, en verano con productos ricos en nitrógeno y en invierno con magnesio y hierro.