El presidente Barack Obama sigue luchando contra el tabaco, toma antiinflamatorios para mitigar los dolores que le produce una tendinitis crónica en su rodilla izquierda y debe mejorar su alimentación para poder reducir su nivel de colesterol. Estas son las indicaciones que ha hecho público su gabiente médico tras el primer análisis rutinario como presidente de los Estados Unidos.
Según este informe, Obama come en porciones pequeñas y practica ejercicio de forma regular, como el baloncesto y el golf. Pese a estos hábitos de vida sana, el presidente todavía no ha podido ganarle la batalla al tabaco y masca regularmente chicles de nicotina.
Pero lo que más preocupa a los médicos es el colesterol presidencial. El nivel de colesterol total de Obama es de 209. Su HDL (colesterol bueno) se sitúa en 62, mientras el LDL (malo) es de 138, teniendo en cuenta que los niveles entre 130 y 150 están en el límite de lo saludable.