Da igual la edad, el tiempo que se lleve en la empresa, si es grande o pequeña, si hablamos de verano o invierno, el problema no es ese, el problema es la ingesta de comidas en esa hora y el efecto que tiene en nuestro cuerpo.
Según Miguel A. Camino López, autor principal del estudio e
investigador del grupo de Ingeniería y Gestión Responsable de la Universidad de Burgos, “La gravedad y la mortalidad de los accidentes son mayores en el horario que rodea el
almuerzo independientemente de quién, cómo, cuándo, dónde y con qué se produce el
accidente”.
Bien es cierto que en las horas centrales del día hay menos accidentes que por la mañana, pero los que ocurren en la comida son más graves y tienen una probabilidad mucho mayor de terminar en la muerte del trabajador, (el 0,24% frente al 0,1%, respectivamente).
Posibles causas
- Falta de siesta o el consumo
de alcohol en las horas del almuerzo.
- Prisas
con que se realizan los trabajos.
- Actos inseguros de los
obreros.
- Falta de formación y el cansancio.
- Mayor consumo de alcohol en los
trabajadores que comen fuera del domicilio de lunes a viernes.