Leyes y hechos
La protección a las trabajadoras parecía reforzarse así: sólo sería posible despedir a una embarazada si la empresa demostrara que la decisión no tenía nada que ver con su estado, hubiera informado de él o no. Pero, en el día a día, este derecho no resulta tan obvio. Sindicatos y asociaciones por la igualdad afirman que el embarazo es, para muchas mujeres, causa de discriminación laboral. Aunque la empresa tenga las manos atadas en cuanto al despido, hay una opción más silenciosa y con menos probabilidades de llegar a juicio: el mobbing o acoso laboral a las embarazadas o madres recientes, que son relegadas a un puesto menor, tratadas de forma degradante, menospreciadas... hasta que ven como única salida dejar el trabajo.
Según los expertos este acoso cuenta con dos aliados: es difícil de demostrar y la mayoría de las víctimas no lo hacen público por vergüenza. Esto, junto a la crisis económica y el miedo a enfrentarse a un juicio, podría explicar que el mobbing maternal se haya incrementado de forma espectacular en los últimos tiempos. Según un estudio de la Fundación Madrina, ya afecta al 90% de las trabajadoras jóvenes. ¿Y por qué? Según los especialistas, porque el empresario cree que las madres faltan más al trabajo, rinden menos y cambian sus prioridades, dejando al trabajo en último lugar.
Las españolas lo saben: el 60% declaró, en la Encuesta de Fecundidad 2006, que la maternidad es un obstáculo para su vida profesional. Incluso se han alzado voces, como la del autor del Informe Cisneros sobre violencia en el entorno laboral, que aseguran que el miedo a la reacción de la empresa es una de las causas de la baja tasa de natalidad española.
El acoso en cifras
• Según el estudio Mobbing maternal en España, de la Fundación Madrina, casi la mitad de las mujeres “sufre una penalización en su entorno laboral al decidir ser madre”.
• Estar casada y tener un hijo es un factor decisivo para la discriminación laboral de la mujer. Así lo concluyó el VI informe Randstad, elaborado por la escuela de negocios ESADE. El estudio señala que, mientras la tasa de ocupación masculina no se ve afectada por los hijos en edad preescolar, en las mujeres sí hay un cambio sustancial. Mientras el niño es pequeño, el 99,4% de los hombres mantiene su jornada completa; sólo el 30% de ellas lo hace.
• Las españolas son las europeas que más tardan en tener su primer hijo. Lo hacen, como media, a los 30,8 años.
• Según la Encuesta de Fecundidad 2006 del Centro de Investigaciones Sociológicas, el 16,2% de las madres entre 20 y 49 años ha dejado el trabajo por la maternidad y un 32% cree que la crianza de sus hijos ha limitado sus oportunidades de promoción laboral.
• La Encuesta Periódica sobre Mujer, Mercado de Trabajo y Conciliación de la Vida Laboral y Familiar (EMTC), encargada por el Ayuntamiento de Madrid, concluyó en 2008 que el 49% de las mujeres tiene dificultades para conciliar familia y trabajo.