En medio del Desierto de Nevada, entre polvo y temperaturas que en verano rozan los 50º, se levanta la mayor ciudad fundada en el siglo XX. ¿Más atractivos? Se la conoce como la capital mundial del entretenimiento...
Los casinos se cuentan por docenas, y no serías el/la primer@ en casarte en una capilla con neones vestido de Elvis o de Marilyn Monroe. Pero eso ya lo sabe todo el mundo... Lo que hoy nos interesa son los mil y un destinos que, en unas cuantas millas cuadradas, se esconden tras las ruletas y las máquinas tragaperras, entre las fuentes y los inmensos luminosos que hacen que en Las Vegas nunca se distinga el día de la noche.
Primera parada: el Antiguo Egipto del Luxor, donde podrás visitar el Valle de los Reyes, Karnak y unos cuantos monumentos faraónicos. Pero no, las famosas Pirámides no... Después, ¿qué te parece asistir al cabaret más famoso de Las Vegas? Entramos en el Tropicana y, en un ambiente que nos transporta a islas paradisíacas, asistimos al show del mítico Foliès Bergere. El SkyLine, la Estatua de la Libertad, el Puente de Brooklyn...
No hemos cogido un avión a la Costa Este, sólo hemos andado unos pasos, los que nos separan del New York, New York, el único hotel junto con el Stratospheare que tiene su propia montaña rusa.
Y si de casinos hablamos, ¿alguno con más glamour que el de Montecarlo? En el hotel que lleva este nombre, podrás encontrar una réplica casi exacta de la Place du Casino de la ciudad monaguesca. Antes de "salir de Europa", tres paradas obligadas: el París, el Bellagio y el Venetian.
En el primero, recorrerás los rincones más típicos de la Ciudad de la Luz, del Arco del Triunfo a la Torre Eiffel. El segundo, escenario de la famosa Ocean's eleven, te transporta al mismísimo Lago Como y sus fuentes bailan al ritmo de Elvis o Sinatra. El último, con una ambientación sublime, te permite recorrer en góndola los románticos canales de Venecia desde un segundo piso. Y sin malos olores...
La última parada la hacemos en los cuentos de las Mil y una noches. De paso, visitamos el Aladdin (ahora Planet Hollywood Resort&Hotel) que recrea la magia de las antiguas ciudades persas; y el Sahara, con todo el exotismo del desierto como protagonista de cada rincón.
Entre una visita turística y otra, no te olvides de jugarte unos dólares en la ruleta... Puede que la suerte te acompañe, ¡y puedas dar la vuelta al mundo de verdad!
PD. Si te gusta el cine, no te pierdas el Casino Royale (por el título de la película de James Bond, más que nada) y el MGM, ambientado en el mismísimo Hollywood.