Ya iba mi imaginación por la quinta heroicidad, cuando me encontré con la gesta real que ha convertido a Erik Ullenhag, ministro de Integración y viceministro de Empleo de Suecia, en un 'superpadre' en su país. Resulta que el ministro concilia. O sea, trabaja y cuida de sus dos hijos, mientras que su esposa trabaja en Israel.
En otras palabras, que el ministro sueco se ha convertido en una admirada figura nacional por hacer lo que hacen millones de mujeres de todo el planeta. Trabajar y cuidar de sus hijos casi en exclusiva, aunque sus parejas no vivan en Israel sino en la misma casa. Y sin hacer titulares de periódicos ni conseguir reconocimientos de supermadres. Lo que me hace pensar nuevamente en las grandes diferencias culturales que aún nos separan a hombres y mujeres en tantos y tantos asuntos, incluidos algunos esenciales como el cuidado de los hijos.
El esfuerzo que en nosotras es esperable y obligado, en ellos es excepcional. Y eso ocurre también en el cuarto país más igualitario del mundo. Pues, según el Índice del Foro Económico Mundial para el 2010, Suecia ocupa la cuarta plaza entre los países más igualitarios, detrás de Islandia, Noruega y Finlandia.
El superhéroe sueco también me hace pensar que es el cambio cultural el que lleva a la igualdad. Y que es ese cambio el que ha dado lugar a un ministro superpadre en Suecia que presume de serlo sin perder un ápice de respetabilidad profesional, mientras en España seguimos con los ministros tradicionales. Y el único ministro superpadre que tuvimos en los últimos tiempos, Jordi Sevilla, no duró ni una legislatura, quizá por diferente y provocador. O porque sucumbió en el empeño.
Y es que el superhéroe sueco ha sido sincero en las dimensiones de su reto. No sólo ha contado que la clave es la planificación, pero sostenida, eso sí, en la ayuda de sus padres y sus suegros. Además, ha reconocido el estrés de su doble tarea: "Honestamente, es mucho trabajo. Durante un par de años está bien, pero no se puede estar así 15 años". 15 años, más o menos lo que dura la conciliación de millones de mujeres. Sin ser noticia.
P. D.: Según datos de Eurostat para 2009, la tasa de actividad de las mujeres españolas era del 52,8% mientras que la de las suecas era del 70,2%, una de las más altas de Europa. Pero, además, en Suecia, el permiso de maternidad es de 16 meses, dos de ellos reservados para los hombres.