Y es que, la top model británica se ha convertido en mucho más que una simple modelo, ya que, además ser considerada un icono por muchos, ha entrado a formar parte de esa especie de club de famosas metidas a diseñadoras. A pesar de haber creado varias colecciones para Topshop, la modelo no olvida lo que es y tiene muy claro a qué se dedica: "Yo no soy diseñadora de moda, simplemente me gusta la ropa", admite Kate Moss en la entrevista de Bazaar.
Pero si hay algo por lo que se caracteriza Kate es por la polémica que despierta. Odiada y admirada a partes iguales, sus declaraciones siempre vienen cargadas de controversia, algo que no la ha impedido trabajar para los mejores diseñadores ni disponer de su propia línea de moda. Por si esto fuera poco, ahora, el Museo de las Artes Decorativas de París se prepara para acoger, en primavera de 2011, una exposición que recorrerá sus más de 20 años de trayectoria profesional en el universo "fashion". Ahí es nada.