Por medio de túnicas pompeyanas, que dibujan el torso a través de frunces estratégicos generando volúmenes o decorando las prendas, Alejandro Sáez de la Torre ha configurado para esta marca una colección en la que las prendas vacacionales de aires isleños, pero más pegadas al cuerpo, marcando hombros cintura y cadera, así como mini vestidos que dejan lucir piernas y estrechos pantalones que insinúan las curvas femeninas son las auténticas protagonistas.
En cuanto a los tejidos utilizados, las sargas de algodón nacaradas y de lino, los puntos de algodón estampados y Jacquard, la loneta de algodón bicolor, la tela gabardina, la viscosa, el devoré, el raso, la gasa y la seda en tonos grises, del ceniza al perla; blancos, del óptico al crudo nacarado; azules, del ultramar al celeste; marrones, del beige al tierra y detalles en negro.