Vivir en positivo

Foto: Un prólogo del escritor Álvaro Pombo da comienzo a una obra donde los autores resaltan que, tras los últimos logros en ...

“No se lo digas a mamá”: el miedo a ‘salir del armario’

  • Los periodistas Marce Rodríguez y Mariola Cubells recopilan en 'Mis padres no lo saben' (Plaza y Janés) treinta historias reales sobre los problemas dramáticos que sufren los homosexuales con su entorno más cercano. La obra está narrada directamente por los protagonistas. “Estuvimos juntos los siguientes ocho años, que fueron buenos, la verdad. Quizá los mejores de mi vida. O sin quizá, porque me estoy muriendo”. Esta frase del libro resume la emoción y el drama que transmiten todas sus páginas.
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Un prólogo del escritor Álvaro Pombo da comienzo a una obra donde los autores resaltan que, tras los últimos logros en cuanto a derechos que ha logrado el colectivo, "la sociedad ha relajado su postura sin que se haya alterado definitivamente la percepción colectiva". "Pensaba que todo se había solucionado y tras entrevistar a estas personas he descubierto los dramas personales que sufren", subrayó Mariola Cubells.

La idea de escribir estas experiencias surgió tras la aprobación en 2005 de la ley que permite el matrimonio y la adopción entre homosexuales, tras comprobar la escasa oferta de obras serias sobre la dureza de ser gay en España y el drama que representa hacerlo público, especialmente ante el entorno familiar. "Algo tan sencillo para la mayoría de la gente como contar libremente a quién amas o con quién vives se convierte en imposible para ellos", comentó Cubells refiriéndose al colectivo homosexual. Muchos de ellos optan por la opción de ocultar una parte de su vida de tal relevancia en aras de mantener amistades o no disgustar a los padres ante el desconocimiento de la reacción de los mismos. "Hemos visto casos donde tras perder el miedo de diez años de silencio y contarlo a los padres, éstos han reaccionado con total normalidad y sin problemas", resaltó Marce Rodríguez.

Respeto y libertad

A pesar de los avances legislativos logrados por el colectivo, "la mentalidad social reaccionaria" sigue estando presente obligándoles a ocultar parte de sus vidas, engañar e incluso auto engañarse. "Descubrí que tenía perjuicios adquiridos latentes", confesó Cubells. "Mucho se ha ganado, pero hay que educar a respetarse, es ahí donde se debe incidir".

Los autores esperan que la obra sea un referente para quienes sufren estos problemas. Las generaciones de los años 80 ó 90 no contaban con ejemplos en los que apoyarse como los que hay hoy. En éste libro podrán verse representados homosexuales que compartan estos problemas y comprobar que no son los únicos y que hay soluciones y esperanzas.

Respecto a la poca visibilidad de las lesbianas, ambos autores coinciden en que este colectivo de debe a una doble discriminación.

Por una parte la discriminación de ser mujer y por la otra la de ser lesbianas. "Como habitualmente las mujeres tienen una forma más cercana y afectiva en el trato mutuo, pasan más desapercibidas a la sociedad; dos mujeres cogidas del brazo llaman menos la atención que si son hombres", concluyen los autores.

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