Pareja

Foto: Judi James, una de las mayores expertas televisivas de Gran Bretaña en lenguaje corporal, conducta social e imagen, ...

Dime cómo lo coges de la mano y te diré cuánto lo quieres

  • Un gesto tan sencillo como cogerse de la mano indica en qué fase de la relación se encuentra la pareja. Repasa todas las posturas y las señales de atracción más evidentes.
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Judi James, una de las mayores expertas televisivas de Gran Bretaña en lenguaje corporal, conducta social e imagen, revela en su libro "Biblia del Lenguaje Corporal" (ED. Paidós) todos los secretos que esconde un pareja con un gesto tan sencillo y usual como cogerse de la mano.

Un estudio realizado hace unos años por expertos de las universidades de Wisconsin y Virginia (EE.UU.) puso en evidencia que las mujeres casadas sometidas a un estrés extremo sienten un alivio inmediato cuando sus maridos les tienden la mano. Lo curioso es que el efecto tranquilizante del contacto fue algo inferior cuando la mano era tomada por un extraño.

La respuesta física de nuestro cuerpo ante las emociones es motivo de estudio por parte de los cinetíficos. En este sentido, la experta británica indica en su libro cuáles son las señales de atracción  que se dan de forma espontánea entre dos personas. Las repasamos:

Pupilas dilatadas. Al ver a alguien que nos gusta, se nos dilatan las pupilas. Este estado nos hace más atractivas para nuestro objeto de deseo.

Respiración. Cuando se entra en las primeras fases de excitación, la respiración se vuelve superficial y acelerada. El mayor icono sexual del siglo XX, Marilyn Monroe, lograba ofrecer a la perfección esta imagen de respiración entrecortada.

Voz. Otro efecto de la alteración de la respiración es que la voz se vuelve más grave, tanto para las mujeres como para los hombres.

Espalda arqueada. La espalda se arquea ligeramente, lo que nos hace, a ambos sexos, elevar el pecho y sacar el trasero.

Rubor. Es muy habitual que la atracción sexual haga que nos ruboricemos. El rubor indica timidez, lo que, a su vez, sugiere virtud e inocencia; sin embargo, también recuerda el rubor facial que aparece durante la excitación sexual.

Juego de miradas. Cuando vemos a alguien que nos resulta atractivo, el impulso natural es mirarlo y valorarlo. Este primer contacto visual prolongado es una de las señales más potentes del repertorio del coqueteo. Al mantener la mirada un segundo más de lo habitual, se transmite gran cantidad de información compleja relacionada con el amor.

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