Vivir en positivo

Foto: Pasarlo bien cuando tu mejor amiga está "depre", tomarte una onza de chocolate cuando tu pareja está a régimen, ...

¿Lo dudabas? Los hombres sienten menos la culpa

  • No se trata de que nosotras sintamos mucha culpa (que también) sino que ellos sienten “demasiada poca”. Mide la tuya con el mismo test que se utilizó para hacer el estudio.
  • Comentarios

Pasarlo bien cuando tu mejor amiga está "depre", tomarte una onza de chocolate cuando tu pareja está a régimen, reincorporarte al trabajo tras la baja maternal, dejar al niño en casa con fiebre y salir disparada hacia la oficina, el primer día de colegio... son muchas las situaciones en las que el sentimiento de culpa nos acompaña noche y día. A ellos, en cambio, estas circunstancias no les quita el sueño.

Nuestra hipótesis de partida fue que no sólo entre los adolescentes, sino también entre las personas jóvenes y adultas, los sentimientos de culpa presentan más intensidad en las mujeres, en la medida en que éstas presentan también niveles más altos de sensibilidad interpersonal”, explica Itziar Etxebarria, investigadora de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

La investigación, publicada el Spanish Journal of Psychology, se realizó sobre una muestra de tres grupos de edad (156 adolescentes, 96 jóvenes y 108 adultos) dividida igual entre hombres y mujeres. El equipo de psicólogos preguntó por las situaciones que provocan sentimientos de culpa con más frecuencia. Además, realizaron dos pruebas de sensibilidad interpersonal: la escala de Preocupación Empática de Davis y un cuestionario de Culpa Interpersonal, creado ex profeso para el estudio.

Al comparar las medias de intensidad de la culpa, los investigadores percibieron que, en las tres edades, la media es significativamente más alta entre mujeres. “La diferencia es especialmente acusada en el grupo de 40-50 años”, puntualiza Etxebarria.

¿Qué nos produce culpa?
El estudio refleja que en las mujeres, especialmente en las adultas, las situaciones que supusieran un descuido de la relación con alguien (sobre todo, con los hijos y la pareja) provocaban claramente más culpa que en los varones. "Curiosamente, las respuestas de las mujeres adultas reflejaban un “sinvivir”, pues al mismo tiempo, de todos los grupos analizados, ellas eran las que mencionaban en mayor medida sentirse culpables por descuidarse a sí mismas", aclara la experta.

De modo que, si se dedicaban a su carrera profesional o a los estudios, se sentían mal por no dedicar suficiente tiempo a la familia o los amigos, y si se dedicaban a la familia, sentían que se descuidaban a sí mismas y no atendían suficientemente a su propio desarrollo como personas.

"Por otra parte –y esto refleja hasta qué punto preocupa a las mujeres el tema de la imagen corporal– en todos los grupos de edad el pasarse en la comida, romper una dieta, dejar de hacer ejercicio, etc., tendía a provocar culpa en las mujeres, pero no en los varones" asegura Etxebarria.

La investigadora asegura que en conjunta, esta actitud femenina es efecto de ciertas prácticas educativas, más exigentes con las mujeres y que a veces parecen desterradas.

Las formas de culpa más comunes tienen que ver con situaciones en las que provocamos un daño en los demás. A partir de ahí, lo normal es que se susciten sentimientos de empatía hacia las personas a las que hemos podido dañar, y que tienden a transformarse en sentimientos de culpa cuando nos reconocemos como responsables del sufrimiento.

Publicidad
Publicidad
Publicidad