Vivir en positivo

Foto: Tener una actitud crítica ante la vida es síntoma de inteligencia. Te permite pensar por ti misma y no sumarte ...

Saber criticar es síntoma de inteligencia

  • Si las expresas en primera persona, de forma segura y asertiva, y te ayudan a crecer, enhorabuena: tú sí sabes criticar.
  • Comentarios

Tener una actitud crítica ante la vida es síntoma de inteligencia. Te permite pensar por ti misma y no sumarte ciegamente a lo que dictan los demás; distanciarte de tus circunstancias cotidianas; cuestionarte si estás viviendo de acuerdo a tus ideales y formular respuestas lúcidas.

Esta actitud nos ayuda a abrir caminos y, por lo tanto, a crecer como personas. Pero es muy distinta del tipo de crítica que consiste en ver continuamente defectos en todo y en todos. Ésa es la crítica corrosiva, que no sirve para construir nada nuevo y que, en realidad, es una forma de eludir nuestra responsabilidad o de desviar la atención de nuestra persona porque tememos exponernos.

La mejor forma de desactivar esta costumbre tan negativa es darnos cuenta de que todo aquello que criticamos en los demás nos muestra un aspecto de nosotras mismas que nos incomoda, nos avergüenza o que censuramos. Hace falta ser muy sincera para reconocerlo, pero la recompensa merece la pena: vivir con menos estrés y sin sombra de amargura.

Así, sí
Expresar o encajar una crítica no genera tanta ansiedad cuando sabemos cómo hacerlo de forma decuada y en qué medida debemos dar importancia a las opiniones ajenas.

Hazla bien. Habla en primera persona y vigila tu lenguaje corporal. Debes hacerlo con la cabeza fría. Si te cuesta, ensáyalo antes. Expón cómo te sientes o qué opinas con respecto a una persona o circunstancia, y esfuérzate por proponer soluciones o alternativas.

Toréala. Puedes hacer varias cosas: ignorarla, devolver a esa persona una respuesta cortante o encararla con un ¿qué quieres decir? que te pondrá al mando de la situación. Pero nunca entres al trapo defendiéndote de sus acusaciones.

Acéptala. La crítica ajena siempre va a existir. Todos tenemos una opinión (o muchas) sobre nosotros mismos y los demás, y es imposible complacer a todas las personas que conocemos. Por lo tanto, si alguien te critica gratuitamente no lo tomes como algo personal, sino como la expresión de una opinión ajena a ti. Esto te evitará derrochar tus energías buscando aprobación. Si, por el contrario, te hacen una crítica constructiva, ten la humildad de pararte a escuchar. Seguramente podrás aprender algo nuevo.

No eres el centro del universo. Repite esta frase. Ante la cola del súper o un atasco, piensa: ¡No eres tan importante!. Ríete de la autoimportancia que te das al enfadarte porque los demás, al parecer, no tienen otra cosa que hacer que fastidiarte.

Sé buena contigo misma. Mucho cuidado con el crítico interior: esa voz que te dice que no vales lo suficiente, que eres imperfecta, que haces las cosas mal, que no te mereces lo bueno... No te identifiques con ella. Es la voz de todos los que te han criticado antes, cuando no tenías recursos para comprender que sus críticas no te definen. Ignórala.

Publicidad
Publicidad
Publicidad