Mi madre dice que tengo celos enfermizos de mi hermana

Hola, Isabel. Leo su consultorio desde hace unos meses y me gustaría mucho que me ayudase con mi ¿malestar? familiar. Tengo 21 años y una hermana de 18. No estoy muy segura, pero creo que fui una hija no deseada, aunque mis padres decidieron hacerse cargo de mi. Cuando yo nací, ninguno paro su ritmo de vida, sólo mi padre dejó el tabaco (mi madre continuó todo el embarazo con él, aunque a día de hoy todavía lo niega) y yo prácticamente me crié con mi abuelo materno hasta los tres años: me llevaban a su casa muy de mañana y me llevaban a la casa de mis padres cuando ya estaba dormida.

Las cosas cambiaron cuando nació mi hermana. Mi madre dejó de trabajar y en mi casa todo se hizo más "familiar". Aunque yo continué pasando todo el día con mi abuelo, pero ya desayunaba en casa. Cuando entré en primaria hubo un problema con mi profesora y mi madre fue una de las que decidieron cambiar a los niños de colegio. Este cambio tambien consiguió que mi madre se acercara más a mi y decidiera apuntarme a muchas actividades extraescolares (música, pintura, natación y ajedrez).

Paralelamente, mi hermana empezaba preescolar y... yo comencé a notar algo que me dolía mucho... mi madre iba a buscar a mi hermana al colegio y la llevaba por las mañanas... y yo tenía que ir sola y volvía acompañada de mi abuelo. Por esta época también comenzaron mis celos hacia mi hermana.

En mi opinión, no eran celos, pero mi madre siempre ha dicho que lo son... creo que siempre recordare como se acercaba a mi y me susurraba "eres como Caín ¿verdad? un día vas a matar a tu hermana". Los episodios de celos solían aparecer cuando me sentía frustrada... a veces yo ganaba algún premio en el colegio o en las actividades extraescolares y llegaba a casa y nadie me felicitaba, o cuando tenía que dejar de jugar con mis amigos invisibles para jugar con mi hermana... o cuando ella me pegaba y mi madre no me creía.

Es cierto que después de esos encontronazos sentía una ira ciega y alguna vez llegué a empujarla y todo (y yo tenía 6 o 7 años y ella sólo 3 o 4 así que comprendo que me extralimitaba) Pero la época de mayores celos llegó después. Con 7 años yo, que siempre fui muy enfermiza (nací con algunas complicaciones, huesos rotos, baja tasa de defensas...) comencé a romperme huesos. Eso desató los celos de mi hermana, que lloraba y decía que ella también se había hecho daño. En realidad, ella hacía ya gimnasia rítmica y le había dicho que era contorsionista, así que es casi imposible que se rompa algo. De todas maneras, mi madre le ponía vendas y ella presumía de sus roturas. Tengo que decir que a día de hoy mi madre piensa que sólo me rompí un brazo y una pierna, cuando en realidad entre los 7 y los 11 años me he roto 4 veces el brazo izquierdo, 2 el derecho, 2 veces el tobillo izquierdo, 1 vez la tibia derecha y he tenido otros 2 esguinces en el tobillo izquierdo. A lo mejor parece una tontería, pero me... ahoga saber que mi madre no le prestó ninguna atención a todo aquello.

Fueron años muy importantes en el colegio y yo sólo podía sentarme y mirar mientras mis compañeros de clase jugaban... Por no hablar de lo horrible que era decirles a mis padres que creía que me había roto algo... la primera vez tardaron 7 horas en llevarme al hospital. Desde esa época cargo el sobrenombre de "cristalina" y "quejica" en casa... Mi padre se reía mucho con eso “hay que agrandar el umbral del dolor” me decía… De esos años también puedo decir que fue la época de "deja de tocar el piano y juega con tu hermana" y la época de las pesadillas. Tenía, ya desde más pequeña, pesadillas horribles -siempre fui muy imaginativa- y mis padres me dejaban llorando en la habitación o, si me levantaba, ellos intentaban ponerle el pestillo a la puerta de su habitación antes que llegara con ellos y me dejaban llorando en el pasillo a oscuras a los pies de su puerta. Cuando no querían una noche ajetreada, me reñían un poco y me dejaban dormir en los pies de la cama o en las alfombras de los lados.

En este punto, puedo empezar a hablar de mi padre. Es un hombre autoritario que me dio miedo casi toda la infancia, creo que mi madre tuvo que ver con eso, porque a mi hermana y a mi nos amenazaba con "que se lo digo a vuestro padre", "eso se lo explicas a tu padre cuando llegue". Él trabajaba hasta muy tarde hasta que yo cumplí los 5 años, y recuerdo que, cuando ya vivía yo en mi casa (o sea, con 3 años), mi madre me dejaba dormir con ella y con mi hermana hasta que él llegaba (no siempre, claro, pero lo recuerdo con mucho cariño). Después él comenzó un trabajo de autónomo y había días en los que no volvía a casa (aunque habitualmente llegaba más pronto que antes). Esos días, en los que él no dormía en casa, mi hermana se enteraba antes que yo (se lo contaba mi madre) y las dos escondían eso para que yo me fuera a dormir y mi hermana pudiera dormir con mi madre... Creo que eso sí que me ha creado celos de verdad porque yo suplicaba, literalmente, que me dejaran dormir a los pies de la cama y mi hermana podía pasarse una noche entera allí y nunca he entendido porqué no me dejaban dormir con ellas también. Solía enterarme porque mi habitación está pared con pared con la de mis padres y ellas veían la tele, comían palomitas y se reían. Sólo recuerdo dos veces que me dejaran dormir con ellas a mi también. Los siguientes años los recuerdo con más calma en el ámbito familiar. Lo único destacable que recuerdo es la obsesión que empezó a producirme mi madre con respecto a mi hermana. Ya mi madre había tenido la costumbre de compararme con una prima cuando yo tenía unos 5 años, pero después de una pelea que tuve con ella (nos obligaron a jugar juntas y nos peleamos, pero ella tuvo mala suerte y al darme una bofetada me dí contra una pared y me arranqué la piel de la mejilla XD bestiadas de niños) mi madre había dejado de hacerlo. Pero cuando mi hermana entró también a primaria, mi madre volvió con aquello.
Ella nunca me ha dicho "podrías ser como tu hermana" o algo así... simplemente... si yo decía "mamá, este pantalón ya no me vale" ella me decía "pufff... pues tu hermana necesita dos pantalones" "mamá, el entrenador de natación quiere federarme" "umm... tu hermana lleva federada dos años" o “el profesor de historia ha hecho esto en clase de tu hermana ¿te parece normal?” “mamá… te he dicho mil veces que siempre hace eso” (a día de hoy, mi madre sigue hablándome de injusticias que hacen profesores de mi hermana que yo ya he pasado -y contado- y contándomelas como si fueran nuevas o como para que yo me ponga de su lado… y es horrible, ,e dan ganas de gritarle y decirle “yo ya pasé por eso y encima lo hice sola!! Tenme pena a mi, no a ella que ya has ido tú a arreglárselo!!” ). Por aquél entonces solíamos discutir cuando me decía muchas veces esas cosas. Esas discursiones entre mi madre y yo eran horribles, yo gritaba muchísimo y ella me decía que cómo podía ser tan mala hermana, que no podía odiar así, que iba a ser muy infeliz y que tenía la enfermedad de los celos. Pese a lo que pueda parecer, esto no enturbiaba la paz en casa. Mis padres nunca le prestaron atención a nada de esto salvo en aquellos momentos, pero yo tengo que decir que sentí que crecía muy sola.

Mi madre y mi hermana estaban muy unidas. Daba igual lo que pasara, mi hermana siempre tenía la razón en todo... por aquella época hicimos reformas en casa. Habíamos estado durmiendo en la misma habitación en la última época (yo siempre había dormido en una habitación que tenía una sola cama y usábamos un poco de trastero y mi hermana en otra que tenía un mueble infantil, pero cuando ambas fueron ya inservibles adquirimos un par de camas a juego y retiraron el mueble de mi hermana) y mis padres decidieron que teníamos que volver a dormir separadas, así que teníamos que elegir las habitaciones. Una de ellas tiene unos 15m2 y la otra 6m2.

Recuerdo perfectamente el momento en el que, en mitad del pasillo después de que nos dijeran que había que elegir cual era para quién, decidí que yo tenía que quedarme con la pequeña porque así no podrían decirme que era una mala hermana. Se lo dije a mi hermana y las dos a nuestros padres. Hoy en día todavía me dicen que fui una egoísta por coger la otra habitación. Que lo hice porque la de mi hermana es más grande y entonces algo más fría o porque dá a la calle y es más ruidosa. Tengo 21 años y me entran ganas de llorar cuando me reprochan eso. Y puedo asegurar que no soy una persona nada emotiva os ensible. Como digo una y otra vez, pese a todo esto, mi familia continuaba siempre con normalidad. Nunca mis padres han sido injustos conmigo en nada salvo en temas relacionados con mi hermana (o por lo menos yo veo que han sido injustos en esos temas), así que con 14 años surgió la oportunidad de que fuera a estudiar al extranjero y así lo hice.

El año anterior a eso no puedo decir mucho, ya que abandoné todas mis actividades estraescolares y dejé de lado cualquier cosa en mi vida porque descubrí la lectura y me encerraba durante todo el día en mi habitación a leer... Sólo recuerdo alguna discusión por no jugar un poco con mi hermana y muchas advertencias del tipo "os quedáis solas, que no me entere yo de que te encierras y dejas a tu hermana sola y aburrida". Después de volver del extranjero todo se sosegó. Yo maduré bastante allí, sobretodo en plano de coger confianza en mi misma. Gracias a ello, pude comenzar a hablar con mi padre -y puedo presumir de que a día de hoy me considera alguien de su mismo nivel... bueno, de su mismo nivel no, porque es demasiado orgulloso, pero todo lo alto que puede considerar a una persona XD y no me desprecia mucho-.

No obstante, mi padre y mi madre se portaron bastante mal en mi estancia allí... en año y medio me llamaron al rededor de 20 veces y recorrieron Europa con mi hermana... pero no tuvieron tiempo de ir a visitarme a mi (viví en el centro de Europa y pasaron por la misma ciudad 3 veces) aunque me lo prometían una y otra vez. Es cierto que mi madre lloraba cuando me iba, pero también es cierto que cuando dije que no quería volver, me arrastraron al aeropuerto y me hubieran embarcado a la fuerza de no haber sido porque me dió un bajón de azúcar del estrés que me producía regresar (aclaro que un amigo se había suicidado y aunque eso lo acepté todo lo bien que se puede, no quería volver porque el resto de mis amigos se habían ido y no quería estar nuevamente sola allí).

Mis padres nunca me han preguntado por qué no quería volver.
Creo que esta es toda la situación. Con respecto a mi hermana, que no he dicho anda sobre nuestra relación, diré que fuimos muy, muy amigas. La quiero muchísimo, a veces me exaspera y cuando veo gestos de preferencia de mis padres por ella (más ropa, más mimos, más elogios) siento un gusanillo... pero siempre es más hacia mis padres y su comportamiento que hacia ella. A ella sólo puedo reprocharle que, sabiendo -por que sé que lo sabe- que nuestros padres son a veces injustos conmigo ella se queda indiferente y deja que me riñan o me griten. Eso y que me llamara al extranjero para decirme que nuestros padres se iban a separar por mi culpa (es su mayor miedo, que se separen). Pufff… he empezado a escribir y es casi una catarsis…

De todas maneras ¿Isabel, usted cree que estoy enferma de celos? He intentado ser ecuánime… pero… Por favor, contésteme ¿He pedido mucho a mis padres y por eso me siento decepcionada con su comportamiento hacia mi? ¿Odio a mi hermana como dice mi madre pero no lo quiero ver? Muchas gracias.

Los celos entre hermanas son normales en la primera infancia. Y muchas veces los padres, como en tu caso los aumentan sin ser conscientes de ello. Pero parece que ella también tiene celos de ti, cuando te hecha la culpa de que tus padres se pueden separar por ti, está pensando que tú eres muy importante en la familia y tienes mucho poder sobre ellos. Ninguna elegisteis el momento de nacer, si parece que tu madre no pudo hacerse cargo de ti siendo bebé, ni de las dos juntas cuando tu hermana nació.

Es muy probable que a ti por se la mayor te pidiera más allá de tus posibilidades. No es nada saludable que ella os pusiera en el lugar de tu padre, es decir en su cama, cuando este faltaba, que se llevara a tu hermana es una manera de señalar que no podía estar sola, sin embargo si suponía que tu podías estarlo.

Lo que tu madre te decía sobre Caín es totalmente falso, porque tener celos de tu hermana, no te convierte en eso ni mucho menos. También ella los tiene de ti. Cada hijo ocupa para los padres un lugar diferente. Sin embargo en ocasiones, el que puede considerarse como el favorito de los padres se queda más enganchado a ellos sin posibilidad de independencia.

Eres bastante reflexiva y esto te servirá para tu vida. No odias a tu hermana y no lo quieres ver como dice tu madre, lo ves, te das cuenta de tus celos, pero también la quieres y sois amigas. Es también lógico que hayas pedido demasiado a tus padres y que hayas tenido que aceptar que tienen problemas y no te han podido apoyar como tu querías. Pero también lo es que ellos quizá te han pedido demasiado a ti por el hecho de ser la mayor. Tu madre no puede evitar enfrentaros a ti a tu hermana con sus comentarios. Deja de tomarlos en cuenta y rescata vuestra complicidad de hermanas.

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El Rincón de Isabel

El Rincón de Isabel

Un lugar de escucha psicoanalítica para aquellos que desean comprender sus conflictos. Isabel Menéndez es Psicóloga, psicoanalista, escritora y colaboradora de nuestra revista desde hace más de 10 años. Las respuestas están orientadas a promover la reflexión personal. Para una atención privada: consultorio@isabelmenendez.es www.isabelmenendez.es *Las consultas se atenderán por su urgencia

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