Haces un ejercicio de comprensión para
disculpar a tu padre, pero no puedes
evitar estar enganchada emocionalmente
a él de una forma que te hace daño. Esto
sucede porque te lo pone difícil, sin embargo, es
muy probable que consigas desengancharte de
un vínculo emocional que te perjudica. Como
bien dices, estás demasiado pendiente de sus
palabras y esto no debe seguir así. No debes dejarte
pegar nunca. Y que tu madre no intervenga
también es sintomático, porque ella debería
ayudarte. Es posible que pienses que tu padre
es un hombre fuerte e iracundo, pero alguien
que piensa que todo el mundo es un inútil es
muy frágil como adulto y mantiene sobre los
demás una exigencia infantil. Tu padre niega sus
propias fragilidades y las sitúa en los demás, a
los que considera inútiles porque es una forma
de sentirse más fuerte.
CONSEGUIR que sus palabras no te afecten
será posible cuando dejes de desear ser lo más
importante para él. Tendrías que estar más
pendiente de los chicos de tu edad que de lo que
él dice. Si descarga sobre ti su ira, puedes llegar
a sentir que te necesita para calmarse, para que
se desahogue, y esta puede ser una forma de
sentirte necesaria. Pero debes aceptar que sufre problemas psicológicos que
tú no puedes cambiar. La idea de ir a un psicólogo me parece muy bien. Sería
conveniente que pudieras elaborar la relación que tienes con tu padre para
poder salir de un vínculo que, como bien dices, puede complicarte tus relaciones
futuras. Una psicoterapia te vendría muy bien, porque tienes una alta
capacidad reflexiva y eres capaz de tener ideas propias saltándote la intransigencia
paterna. No te mereces ese tipo de trato que es una forma agresiva
y patológica de relacionarse. Sin embargo, como él no sabe comportarse de
otra manera, tendrás que ser tú la que cambie la situación, empezando por
impedir que vuelva a ponerte la mano encima.