En los últimos años, todos hemos pensado en un plan de ahorro. "Todo
cuenta", nos decimos, mientras apagamos las luces o bajamos la
calefacción. Hasta que nos despertó la catástrofe financiera, nuestra
máxima era: "Lo quiero, lo tengo".
Hoy los expertos en marketing hablan ya de un nuevo consumidor, al que llaman 'extremo', porque cada vez es más difícil de atraer. Es exigente y cauto, experto en comprar en internet y apretarse el cinturón. Valores que parecían haber desaparecido y que, como las bondades de una vida más simple y frugal, han llegado para quedarse.
¿DE VERDAD LO NECESITO?
Sopesamos una y otra vez precio, utilidad y calidad. Nadie compra sin comparar precios: en páginas como carritus.com, kelkoo.es o kuantokuesta.es puedes conocer las diferencias de precio entre supermercados, tiendas especializadas o países. Se acabó la compra impulsiva. La búsqueda del valor más bajo se ha convertido en una nueva forma de vida: incluso se alardea ante los amigos cuando se encuentran chollos.
TENEMOS UN PLAN
Quien no ahorra está mal visto. Según los últimos datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (diciembre de 2011), el 70% de los españoles controla el gasto en electricidad y gas en el hogar; otro 70% ya no sale a cenar, al cine o a lugares de ocio como antes, mientras que el 66% ahorra en vacaciones y el 64% en prendas de vestir. Lo más preocupante: más del 40% dice que también ha empezado a ahorrar en alimentación.
NO SIN PROMOCIONES
El 40% de los españoles aprovecha las ofertas. Los compradores han ganado experiencia en saldos gracias a los viajes, vuelos y seguros 'low cost' y ya no será fácil venderles lo mismo por más dinero. Es un proceso de difícil retorno, según los expertos. En España, las marcas blancas representan el 20%, pero en Alemania y Reino Unido son ya casi la mitad de los productos de cualquier supermercado. Las ventas de los 'outlets' crecen entre un 10% y un 20% anual y proliferan las compras con descuento en internet: letsbonus.com, groupon.com, groupalia.com o buyvip.com ofrecen primeras marcas y planes de ocio hasta un 90% más baratos. Un fenómeno que esconde una cara nada austera: es una manera de seguir manteniendo los caprichos.
RICOS MÁS DISCRETOS
Según un reciente estudio de la Universidad de Pennsylvania, el objeto más buscado en las millas de oro de las ciudades son las bolsas de papel. "Se considera poco elegante exhibir lo que se ha comprado", explica el informe. Los clientes piden embalajes simples, incluso sin la marca. Por eso, el objetivo de las firmas de lujo es enfatizar la compra como una inversión e insistir en el valor del producto, en su carácter único, artesanal e inspirador. Es un mercado que, aunque no decae, debe afianzarse contra algo hasta ahora desconocido: el sentimiento de culpa.
APRECIAR LO ANTIGUO
Para una generación que lo ha tenido siempre todo, ir de compras sigue siendo una forma de ocio, pero el viejo valor de la contención vuelve a ser atractivo. Quedarse en casa es una opción (salir a comer fuera se ha reducido casi en un 5% y ha sido sustituido por ir a tomar el aperitivo). Consultar 'Consumir menos, vivir mejor', de Toni Lodeiro, otra: un libro que reducirá tus compras.
LA VUELTA AL TRUEQUE
Algunas iniciativas tratan de concretar otra forma de consumo, poniendo en marcha el trueque. En la tienda madrileña Adelita el valor de los objetos se mide en puntos. En ella se puede encontrar desde un monociclo a un CD. Aparte de una pequeña cuota inicial para hacerse socio, el dinero no sirve para nada más. Van a abrir locales en Barcelona, Bilbao e Ibiza y dan cursos para mantener la economía familiar.
En el País Vasco, la cooperativa Ekorropa propone apuntarse a la ropa reciclada: puedes depositarla en sus contenedores (que se reciclan en nuevos textiles o se exportan a través de ONG), o venderla en las 10 tiendas que tienen en la Comunidad Autónoma.
IMAGINACIÓN AL PODER
Transformar, retocar, rediseñar. Es un paso más en la tendencia 'vintage': recuperar objetos y darles una segunda vida. Los diseñadores de Amato Sole, en Barcelona, o los pop-up y concept store de muebles recuperados (como Madrid in Love), son ejemplos de este revival de la restauración.
SÍ A LA MODA 'LOW COST'
Ya no hace falta ser rica para vestir como una princesa. Doña Letizia con sus vestidos de Mango y sus blusas de Massimo Dutti, y las hermanas Middletton, Catalina y Pippa, han llenado los salones oficiales de vestidos y chaquetas de Zara y Top Shop. ¿Quién hubiera imaginado, hace un año, un camisero de Zara entre los más vestidos por las 'It girls'?
COCHES MINI COMPARTIDOS
Los automóviles pequeños y baratos arrasan. Y están contribuyendo a aumentar las ventas en el mercado de ocasión, pero también en el de vehículos nuevos, porque permiten promociones, en algunos casos, de hasta 4.000 € de rebaja. Otra opción en alza es el 'carsharing': alquilar vehículos para pequeños trayectos por horas o días. Barcelona fue la ciudad pionera, hoy ya existen 10 empresas con este servicio. Lo último: el alquiler de automóviles eléctricos, que el ayuntamiento pone a disposición de los ciudadanos, en lugares como París o Bilbao. Consulta respiro.com y avancar.com.
EL TRIUNFO DE LA AGUJA
Lo más 'in' son los encuentros de 'knitstorming': reuniones de amigas o compañeras de trabajo unidas por la pasión del punto y el ganchillo. Se reúnen en cafeterías, escogen un motivo y una labor y compiten entre sí para ver quien la termina antes y mejor. ¡No te extrañes si tu mejor amiga te sorprende con un delicado broche de ganchillo el día de tu cumpleaños!
Otro placer recuperado es el de aprender a coser tus propias prendas. Para vestir de forma personal, imaginativa y, sobre todo, barata. Ya hay blogs, libros y comunidades virtuales en varias ciudades europeas para descargarse patrones, aprender a teñir o a coser a máquina y perfeccionar el corte. La tendencia nació en Nueva York y pronto se extendió a Londres y París, y ya ha llegado a España. Consulta duduadudua.com, Etsy.com o el blog mycafecouture.com. En portaldelabores.com encontrarás tiendas y cursos de costura de toda España y en la sección Especiales de nuestra web podrás disfrutar de las ideas más originales gracias a 'Do it yourself', un escaparate donde, además, puedes volcar tus creaciones.
AYÚDAME Y TE AYUDARÉ
La solidaridad es una nueva tendencia que apuntan los expertos: en la atmósfera general de negrura y pesimismo que nos invade, la idea de que "todos estamos igual de mal" alienta la idea de ayudarse los unos los otros, de volverse hacia el prójimo y de poner los (escasos) recursos en común. Los espacios compartidos de trabajo, llamados 'coworking', permiten por muy poco dinero agregar los recursos de trabajadores individuales y compartir gastos. Si te interesa consulta garage30.com o loft-to-work.com. En algunas ciudades europeas renace la vieja idea comunitaria de los 60: desde compartir los gastos de la niñera o la chica de la limpieza, a turnarse entre las familias para cuidar de la prole.
¿QUÉ TIPO DE CONSUMIDOR EN CRISIS ERES?
La tendencia a la austeridad está volviendo locas a las marcas cuyo propósito es (por supuesto) vender más. La consultora CP Proximity ha hecho un estudio sobre las reacciones ante la crisis y se ha encontrado con algunas sorpresas.
- Las 'víctimas' (21%), quienes se han quedado en el paro o han visto reducidos sensiblemente sus ingresos, han dejado de consumir pero, paradójicamente, son optimistas y creen que se trata de algo temporal y que de la crisis surgirá "algo mejor".
- Los 'snobs' (el 22%) y los 'pasotas' (28%) son los que también han sufrido la recesión, pero se resisten a dejar de gastar. Los primeros, porque les cuesta renunciar a los símbolos de estatus; y, los segundos, porque huyen hacia delante.
- Por último, los 'resignados' (el 29%), que siguen manteniendo sus sueldos, son los más precavidos y pesimistas.