De sobra has escuchado decir que un 'gran truco' para comer menos es reducir el tamaño del plato. Se supone que cuanto mayores son las dimensiones de nuestra vajilla, más tentados estamos de llenarla de alimentos y, en consecuencia, de comer más.
Pero, ¿sabías que el color también influye en la cantidad de comida que te sirves en el plato? Más allá de cuestiones psicológicas, los expertos en nutrición, Koert van Ittersum y Brian Wansink, apuntan al fenómeno del trampantojo (técnica pictórica que intenta engañar la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos) para obtener una explicación.
Brian Wansink ofreció a 60 adultos (30 mujeres y 30 hombres) un almuerzo tipo buffet. La mitad de los asistentes podía servirse pasta con salsa Alfredo (de tonalidad clara) y la otra mitad, pasta con salsa de tomate. La vajilla constaba de platos rojos y blancos, que las personas tomaban al azar.
El estudio reveló que las personas en las que coincidía el color del
plato con el de la comida, se sirvieron más que los que tenían los
colores invertidos. Es decir, las personas que tenían plato blanco y se servían pasta Alfredo y las que tenían plato rojo y tomaban pasta con tomate se sirvieron más comida que aquellas en las que coincidía el color del plato con el de su comida.
Otro dato curioso que determino este estudio es que en las mesas en las que coincidía el color del plato con el del mantel, los comensales no caían en la tentación de servirse más comida en platos grandes, ni menos en platos pequeños.