El invierno no es solo sinónimo de
atracones y regalos. A veces, la estampa
más navideña está en las cumbres
de las montañas cubiertas, por fin,
de nieve. Este año haz una escapada
para disfrutar de este espectáculo. Los
beneficios para tu salud serán muchos y,
lo mejor de todo, gratuitos, porque para
conseguirlos solo tienes que caminar
y disfrutar del paisaje. ¿Quieres saber
todo lo que conseguirás?
1. Quemar calorías. Caminar sobre la
nieve es más complicado que hacerlo
sobre nuestras adoquinadas calles. ¿El
resultado? Que al andar sobre el manto
blanco se puede llegar a quemar el
doble de calorías que al pasear por la
ciudad, ¡hasta 600 por hora!
2. Más autoestima. Realizar cinco
minutos de cualquier actividad
física en un entorno natural de estas
características mejora el estado de
ánimo y la autoestima hasta en un
50%. Lo ha descubierto un estudio de la
Sociedad Química Americana.
3. Mejor recuperación. Tener unos
cuantos achaques no es excusa
para no disfrutar de un día en la nieve;
de hecho, puede venirte muy bien para
combatirlos. Diversas investigaciones
han demostrado que en los hospitales
situados en un entorno natural o
que cuentan con zonas verdes los
enfermos se curan antes. Gracias a
esta “medicina verde” se reduce su
tiempo de recuperación (de cinco a dos
días) y sus pacientes precisan menos
medicamentos para el dolor. No es tan
sorprendente si tenemos en cuenta que
la simple contemplación de un paisaje
durante cinco minutos ya tiene efectos
positivos sobre la presión arterial, el
corazón y el tono muscular.
4. Mayor concentración. Pasear
por la montaña regenera
la capacidad del cerebro para
concentrarse, como ha demostrado
un estudio realizado por científicos de
la Universidad de Michigan (EE.UU.).