En forma

Tres buenas razones por las que trabajar ocho horas (y no más)

Si eres la última en cerrar la oficina seguramente confías en obtener algún beneficio futuro de tu compromiso y entrega al proyecto de tu empresa. Esto puede ser así o no. Nunca se sabe. Pero lo que si parece bastante más claro es que pasar mucho más de ocho horas trabajando pasará factura a tu salud. Por ejemplo, varios estudios coinciden en que las personas que trabajan más de once horas diarias tienen un riesgo más alto de depresión que las que se limitan a cumplir su jornada de 8 horas. Veamos otras:

1. Las horas extra de trabajo incrementan el riesgo cardiovascular. Un estudio realizado en 2010 encontró que trabajar diez horas o más incrementa el peligro de sufrir ataques de corazón, padecer enfermedades cardiovasculares e hipertensión arterial. El riesgo se incrementa en las personas sensibles al estrés, aquellas que van a trabajar aún cuando están enfermas y se someten a altas dosis de estrés.

2. Pasar todo el día frente a la pantalla del ordenador incrementa las posibilidades de perder visión o sufrir de vista cansada, dolor de cabeza, ojos resecos o visión borrosa, de acuerdo con otro estudio publicado en 2011.

3. Trabajar muchas horas también se asocia con la pérdida de memoria, y a largo plazo con el riesgo de desarrollar demencia. A partir de los 50 años, las horas seguidas trabajando se asocian con pérdida de destreza y una reducción de las capacidades cognitivas, asegura un estudio de 2009 publicado en el American Journal of Epidemiology.

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