En cambio, según este grupo de expertos, entre la alimentación más adecuada para mantener una buena dentadura están un mayor consumo de proteínas (frutos secos, legumbres o queso), calcio y vitamina D (lácteos, pescado o huevos), flúor (marisco, té, verduras, cereales o legumbres) y vitaminas A (zanahoria, hígado o mantequilla), C, y K (pimiento rojo, kiwi, perejil o aceite de oliva).
Asimismo, recomiendan evitar beber muchos refrescos carbonatados, zumos ácidos, vino blanco, cava, champán, té, café y bebidas energéticas, ya que "los altos contrastes de temperaturas entre alimentos pueden llegar a dañar considerablemente tu salud bucal".
Del mismo modo, el uso de "pajitas" para la ingesta de bebidas favorece la conservación de las piezas dentales y prevenir la descalcificación y desgaste prematuro de las mismas, según informaron en un comunicado.
En cuanto a la limpieza de dientes, este grupo de expertos aconseja cepillarse después de cada comida durante dos minutos, cambiar de cepillo cada tres meses y utilizar además seda dental, cepillos interproximales y colutorios fluorados y sin alcohol.
Asimismo, abogan por limpiar la lengua y el paladar de manera habitual para prevenir la aparición de enfermedades dentales con la ayuda de un limpiador lingual o del mismo cepillo.