Es más, los expertos coinciden en que los principales factores de riesgo de estas enfermedades no contagiosas están estrechamente relacionados con la dieta y la actividad física.
En este sentido, Lluís Serra Majem, Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, asegura que son evitables cerca de un tercio de los casos de cáncer, un 80% de las enfermedades coronarias, un 90% de la diabetes tipo 2, la obesidad y el sobrepeso, así como enfermedades degenerativas e inmunitarias, problemas cardiovasculares, bucodentales y osteoporosis.
Para el catedrático: “La salud humana se encuentra en una etapa de transición con desigualdades muy drásticas tanto desde el punto de vista nutricional (dietas cambiantes y descenso de la actividad física), demográfico (envejecimiento de la población) como epidemiológico (enfermedades no contagiosas que están sobrepasando a las contagiosas)”.
El aumento de las enfermedades relacionadas con la alimentación es preocupante. Se estima que en 2010 entre un 50% y un 60% de la población sufrirá sobrepeso mientras, en la actualidad, 170 millones de niños sufren problemas de desnutrición y más de mil millones de adultos tienen sobrepeso.
Pero, el futuro no es nada esperanzador y las tendencias que marca el consumo son las no son nada alagüeñas:
• Descenso de los ingresos dedicados a alimentación: del 50% al 20%.
• Aumento de la ingesta calórica y de proteínas.
• Descenso del tiempo dedicado a la preparación de las comidas.
• Aumento de la gama de productos disponibles: de 550 a 10.000.
• Se ha extendido el equipamiento en congeladores, microondas y otros utensilios de cocina.