“La mayoría de los padres saben que los rayos UV pueden dañar la piel, pero todavía no son conscientes del peligro potencial que supone una exposición continuada para la salud visual”, comenta el Dr. Carlos Verges, oftalmólogo de la clínica CIMA de Barcelona. “Es imprescindible que comprendan que los efectos nocivos de la radiación ultravioleta son acumulativos y que proteger cada día a los ojos de sus hijos este tipo de radiación juega un papel vital a la hora de mantener su salud visual a largo plazo”, añade el Dr. Verges.
Los padres deberían tener en cuenta que más del 23% de la exposición al sol tiene lugar antes de los 18 años. Es necesario proteger a los ojos de los rayos del sol durante todo el año, incluso en días nublados ya que el 90% de la radiación traspasa las nubes aunque no seamos capaces de percibirlo. Mientras que los ojos de cualquier adulto necesitan protección contra los rayos UV, el cristalino de los niños es incapaz de filtrar esta radiación.
Dado que los efectos nocivos de la radiación ultravioleta son acumulativos, una exposición prolongada durante muchos años puede conducir a la aparición temprana de cataratas y degeneración macular. Así, el aumento de esperanza de vida de los jóvenes de hoy se suma al posible riesgo de un niño de desarrollar problemas de visión.
El estudio también revela que en España 4 de cada 10 niños utilizan gafas con prescripción y sólo el 6% hace uso de unas lentes que protegen de la radiación UV. Además, cuando se trata de saber el grado de conocimiento de los padres sobre cuál es la edad óptima para realizarse la primera revisión visual, los resultados obtenidos han sido bastante pobres y ha quedado demostrado que todavía queda un largo camino educativo a este respecto. Mientras el 47% considera que los problemas oculares no detectados pueden conducir al fracaso escolar, a un bajo rendimiento deportivo o que puede mermar la capacidad de concentración, el 50% cree, equivocadamente, que sólo es necesario acudir al especialista cuando ya se tienen problemas para ver o cuando se tiene una edad avanzada.
Las ventajas de las revisiones periódicas
“La visión juega un papel clave en los principios funcionales de un niño, en su desarrollo socio-educativo pues aproximadamente el 80% del aprendizaje del niño durante los primeros 12 años de vida tiene lugar a través de los ojos”, comenta el Dr. Verges.
Un examen completo de los ojos puede ayudar a identificar algunas cuestiones que podrían dar lugar a dificultades en la visión en el futuro tales como la miopía, hipermetropía, astigmatismo y estrabismo que pueden tener un impacto negativo en la capacidad del niño para aprender y realizarse en clase. La identificación temprana de los problemas de visión de un niño puede resultar crucial porque los niños suelen ser más sensibles al tratamiento cuando se diagnostica a tiempo. Los padres deben ser conscientes de que los niños pueden tener problemas de visión no diagnosticados lo que puede provocarles una baja autoestima, obtener bajas calificaciones y crear problemas de comportamiento.