• Ayuda a la coordinación. Este deporte, además de ser cardiosaludable, contribuye a desarrollar capacidades como la coordinación, al tener que sincronizar, de forma ágil y rápida, la posición del cuerpo al movimiento de la pelota.
• Atenta a las molestias. Antes de empezar un partido, es muy importante calentar y estirar. Existe una lesión conocida como codo de tenista, que afecta a los músculos y tendones del codo, y que se produce por un sobreesfuerzo repetitivo. Presta atención a cualquier dolor en la zona.
• Previene la osteoporosis. La densidad y la fuerza de los huesos se refuerza con su práctica habitual, por lo que es un tratamiento muy eficaz para prevenir la osteoporosis.
• Potencia los músculos. Al forzarte a reaccionar de forma rápida y con fuerza para devolver las pelotas, trabajan casi todos los músculos del cuerpo, sobre todo los de las piernas y los brazos, pero también los abdominales, los de la espalda...
• Adelgazante. Las carreras cortas y rápidas en todas las direcciones para alcanzar la pelota ayudan notablemente a aumentar la capacidad aeróbica y a quemar grasa. Además, la capacidad cardiovascular sale reforzada.
• 100% flexibilidad. Para conseguir que los brazos y las piernas lleguen a todos los rincones de la pista es imprescindible potenciar la flexibilidad.