Se estima que una de cada 100 personas en el mundo es celíaca. Se trata de la intolerancia alimentaria más frecuente en Occidente. En España, se estima que cuatro millones de personas tienen intolerancia al gluten. Sus síntomas se manifiestan de formas tan diversas como pueden ser anemia, osteoporosis, dermatitis, infertilidad o problemas neuronales. La mitad de los afectados no tiene ningún síntoma digestivo.
Una de cada siete personas recibe un diagnóstico incorrecto. El único tratamiento eficaz es la dieta estricta sin gluten, pero este aditivo alimentario es muy frecuente, y es difícil excluirlo totalmente de las comidas.
Por este motivo, voluntaria o involuntariamente, la mitad de los afectados no cumple la dieta de forma estricta, lo que puede desencadenar en un tipo de celiaquía grave e irreversible.