La crisis provocará más estragos mentales y consecuencias perjudiciales entre los hombres que entre las mujeres. Al menos esto es lo que aseveran al unísono varios reputados psiquiatras, quienes mantienen que en épocas de grandes convulsiones económicas, la depresión, el suicidio, el alcoholismo y los episodios de violencia, además de enfermedades como los infartos agudos de miocardio, se registran más entre los varones.
"Los hombres tienen mayores dificultades para adaptarse a nuevas situaciones críticas", afirma el profesor Juan José López-Ibor, catedrático y director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
El ’síndrome de la crisis’ se cebará más con los varones, porque en situaciones límite de estrés responden con mecanismos diferentes a los de las féminas. Muchos de ellos, asegura, "caen en el consumo de alcohol o en actitudes violentas", al tiempo que se disparan entre ellos las depresiones y aumenta el número de suicidios. Ante épocas convulsas, sostiene, "el varón da una respuesta machista y la mujer, emotiva".
La paradoja estriba en que la depresión se ha convertido en la principal enfermedad mental que afecta a la mujer, con una incidencia tres veces superior a la del hombre. López-Ibor cree que las mujeres son más propensas a caer en una depresión en la vida cotidiana, pero indica que estudios recientes demuestran que, "en contra de lo que se pensaba, están mejor preparadas para hacer frente a grandes cambios sociales que sean muy estresantes".
Si los riesgos de sufrir una depresión triplican a los del hombre los explica en base a tres razones:
1. La mujer expresa mejor sus sentimientos
2. Es más sensible, por causas hormonales.
3. Sabe adaptarse mejor a nuevas realidades, y ante situaciones límite, sus trastornos del ánimo no buscan salidas tan graves como el varón, léase darse a la bebida o volverse más violenta.
Y es que las personalidades de ambos géneros "son diferentes biológica y psicológicamente", subraya el profesor José Luis Carrasco, coordinador de la Unidad de Psiquiatría de Enlace y de la Unidad de Trastornos de la Personalidad del Hospital Clínico San Carlos. "Ante una situación de pánico, el hombre vive como una ruina no ser capaz de dar la talla, no poder alimentar a su familia. Afronta una circunstancia extrema de manera diferente a la mujer y ve más destruida su estructura personal".
En conclusión: "El hombre es más narcisista y la mujer está más pegada a la tierra". Los varones "son mucho más sensibles al estrés del trabajo laboral", y mucho más ante una crisis como la que se vive en la actualidad, indica el profesor Robert Post, profesor adjunto de Psiquiatría de la Universidad George Washinton, de EEUU. Como sus colegas, coincide en que varones y féminas "responden a factores estresantes diferentes", si bien matiza que si los latigazos de la crisis persisten, "las depresiones van a aumentar" en ambos géneros.