Vivir en positivo

¿Qué tienen en común estas mujeres?

  • Hay algo que une a la ex modelo Jerry Hall con la cantante Kate Nash, la primera dama estadounidense Michelle Obama, la joven cantante Carol Ann Duffy y la ministra de defensa española Carme Chacón. El amor por un género literario: la poesía.
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Una pasión que para la mujer del presidente de EE.UU. se materializó en la noche de poesía combinada con música que organizó en el East Room de la Casa Blanca, una especie de “poetry jam” en la que actores, músicos y familiares de los Obama dieron rienda suelta a sus versos. Como dijo el propio presidente durante la apertura del acto, “estamos aquí para celebrar el poder de las palabras”.

Es ese tremendo poder, el de expresarse uno mismo sin censuras, el de “desnudarse” sin autoengaños, el que está convirtiendo el hecho de componer versos en la terapia del momento. “Empecé a escribir poesía –confiesa Yolanda Sáenz de Tejada, poeta y ganadora del premio internacional de poesía Sial por su libro “Tacones de azúcar”– cuando me enamoré siendo niña, cuando sufría pasión en la adolescencia, cuando tenía rabia en las vértebras por no poder hacer lo que quería. La única diferencia es que, para mí, la poesía se convirtió en una forma de contarme a mí misma mis cosas sin vergüenza ni pudor. Yo escribo para limpiar mi alma, para contar las cosas que veo. Necesito expresarme y he descubierto en esta forma de escribir la herramienta perfecta”. A Kate Nash y a Carol Ann Duffy hilvanar métrica y rima les ha servido para llegar a convertirse en dos de los iconos actuales de la música pop. Empezaron escribiendo como terapia y, tras dotar de música sus versos, las discográficas llamaron a sus puertas.

Necesidad de expresión

Un ejemplo, algunas frases de la canción “Mouthwash” de Kate Nash: “Ésta es mi cara, cubierta de pecas y algunas venas. Y éste es mi cerebro. Tortuosos pensamientos analíticos me hacen ir demente”. O la primera estrofa del tema musical “Warwick Avenue”, de la galesa Duffy: “Cuando llegue a Warwick Avenue estaré en la boca del metro. Podremos hablar de las cosas durante algún tiempo, pero prométeme que no te quedarás al lado de la luz”. Para la ex mujer de Mike Jagger, Jerry Hall, existen dos momentos placenteros en su vida: sentarse en la cama de su hijo mientras éste se duerme y escribir poesía. “Es terapéutico y divertido. Es una de las cosas más grandes que hago –ha confesado la ex modelo–. Te da esperanza en la vida, es una forma de sentir que no estás sola y, al mismo tiempo, te hace sentir mejor de alguna manera”.

La mujer que durante décadas ha protagonizado portadas como la más sexy y “trendy” comenzó su afición por este tipo de escritura (y de literarura) hace dos años, cuando debutó como poeta en un festival literario en Reino Unido. Desde entonces, no puede dejarlo y confiesa que para ella es como una droga: “Me despierto por las mañanas y tengo que escribir. al menos, un par de versos”, explica. Yolanda Sáenz de Tejada, también advierte de esta cualidad adictiva: “Yo escribo cada día. Es una necesidad. Cuanto más escribo, más cosas quiero contar, y al revés. Cuando más cuento, más necesidad de escribir”. Jerry Hall, Kate Nash, Duffy, Carmen Chacón (para la que escribir versos, cuando tiene tiempo, es una de sus aficiones y de adolescente ganó algún certamen literario en el instituto)... todas, mujeres. “Porque una mujer –afirma Sáenz de Tejada– tiene más cosas que contar que un hombre. Muchas más. Por eso la poesía puede ser una buena herramienta para ellas.

En las conferencias que imparto siempre digo lo mismo: estoy segura de que hoy, alguien de aquí, va a terminar siendo poeta, porque para escribir no hay que ser escritor. No hay que hacerlo bien. No hay que fijarse en el método ni en la forma. Sólo hay que sentir… ¡Y nosotras sentimos tanto! Vivimos tan intensamente nuestras emociones que a veces nos tocamos fondo dentro de nosotras mismas”. La solución, por lo tanto, se esconde dentro de nosotros (atrevernos a garabatear un folio en blanco) y ahí afuera, en los innumerables cursos que se imparten en talleres y librerías.

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