Esta asociación privada subraya que ni la crisis económica, que había sido uno de los factores de un previsible descenso de rupturas familiares el año pasado y comienzos del presente, ni el descenso continuado del número de matrimonios en los últimos cinco años han logrado parar los fracasos de las parejas formalizadas.
Es más, el IPF sostiene que la ruptura conyugal continúa agravándose, tal como lo demuestran la frías cifras que encierran numerosos fracasos sentimentales y familiares: durante el periodo 2002-2007, la población aumentó en un 9,4% (con un incremento de más de 3,8 millones de personas) y el número de matrimonios descendió en un 3,7%, contabilizándose 7.825 matrimonios menos anualmente. Aún así, el número de rupturas ha crecido en un 19,1%, toda vez que ha pasado de 115.000 en 2002 a 137.000 en 2007.
El tercer trimestre de 2008 registró también prácticamente el mismo número de rupturas que en el 2007. Es esos tres meses se alcanzaron las 26.435 rupturas (24.560 divorcios, 1.828 separaciones y 47 nulidades), lo que representó tan solo un leve descenso del 1% con respecto al mismo periodo del año anterior. Y eso, recalca el Instituto de Política Familiar, a pesar del ralentizamiento de las crisis conyugales a consecuencia de los nubarrones económicos y de que este trimestre es, históricamente, en el que se producen menos rupturas al coincidir con las vacaciones de verano.
El 93%, divorcios
Durante los primeros nueve meses del año pasado, el 93% de las parejas rotas culminaron su proceso en divorcio, la ruptura definitiva del vínculo conyugal. Indica la asociación que éste es el método "casi unánime" de ruptura, quedando la separación de la convivencia conyugal, que representa un 6,8%, como un dato "casi residual y testimonial".
En algunas Comunidades Autónomas esto es, incluso, más pronunciado, como en Canarias y Cantabria, donde el divorcio supuso el 95,7% de los casos. Pero en cifras redondas, las CCAA que encabezan la lista de mayor número de rupturas en los nueve primeros meses del 2008 son Andalucía (con 18.052), seguida de Cataluña (17.489) y Madrid (13.197). La cierran, con menor número de fracasos, La Rioja, Navarra y Cantabria. Las CCAA donde se registraron un menor número de divorcios fueron Extremadura y las dos Castillas.
El Instituto de Política Familiar resalta la "impresionante escalada" de los divorcios, que se han cuasi triplicado en apenas seis años. Y es que, el número de divorcios ha pasado de representar el 36,5% de las rupturas en el año 2002 (una de cada tres rupturas eran divorcios) a ser casi la totalidad en el pasado 2008 (93% en los primeros nueve meses).